Vivienda

El precio del alquiler de vivienda aumentó un 4,2% en el último año

El precio medio del alquiler de una vivienda subió un 4,3 % en el último año (agosto 2002-julio 2003), según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por Europa Press.

Durante los siete primeros meses del año el arrendamiento de un piso se ha incrementado una media del 2,7%, la misma tasa que la acumulada entre enero y julio de 2002.

Asimismo, en el conjunto de 2002, el alquiler de viviendas se encareció un 4,3%, porcentaje igual al del ejercicio precedente.

Estos datos reflejan el mantenimiento de un moderado incremento de los precios de alquiler de viviendas, a pesar del continuo descenso del parque de pisos que se ponen en renta.

Según datos del Banco de España, el parque de viviendas en alquiler se situó en 2,15 millones de unidades a cierre de 2002, lo que se traduce en un descenso del 14,6% respecto al disponible al final del año 2001.

Así, y según la misma fuente, el número de viviendas en renta pasó a representar tan sólo el 10% del total de pisos existentes en España, frente a la tasa del 11,5% que suponía en 2001 y del 15,2% en 1999.

Todo ello pese al crecimiento del 3,69% que se anotó el parque total de viviendas el pasado año, hasta alcanzar los 21,6 millones.

El Banco de España explica que el retroceso de viviendas en alquiler ha sido un fenómeno generalizado en todo el territorio nacional. Pero aun así existen 'contrastes notables' en el reparto de las viviendas de alquiler.

Distribución irregular

En términos absolutos, el segmento del alquiler se concentra en las grandes ciudades. De hecho, entre Barcelona y Madrid concentran el 35% del total de viviendas arrendadas.

Si bien en términos absolutos esta forma de tenencia de vivienda llega al 30% de los habitantes de inmuebles en Melilla y sobrepasa el 20% en Ceuta e islas Baleares. Estos altos porcentajes de viviendas en alquiler están relacionados con una importante presencia de población extranjera.

Además de la desigual distribución de las viviendas arrendadas, la estadística del INE revela también la heterogeneidad que presenta el comportamiento de los precios del alquiler por comunidades autónomas. Ocho regiones registraron aumentos de precio por encima de la media nacional del 4,3% en el último año. Cantabria fue la región donde más se encareció el alquiler de vivienda en los últimos 12 meses, con una subida media del 6,2%, por delante de La Rioja, con una subida del 5,3% y las islas Baleares (4,9%).

También se anotaron incrementos sobre la media Madrid y el País Vasco, con un 4,7% en cada una; Cataluña, donde las rentas se elevaron un 4,5%; Navarra, con una subida del 4,4%, la misma que en Andalucía.

Entre las regiones con las subidas más moderadas se encuentran Castilla y León, donde los alquileres se encarecieron un 3,2% en los últimos 12 meses; Asturias, con un aumento del 2,6%, y Extremadura (2,4%).

El destino de los inmuebles apenas varía

En España hay algo más de 20,8 millones de viviendas, de acuerdo con el último censo de viviendas de 2001 y llama la atención que en la década de los noventa la cifra de inmuebles aumentó su ritmo de crecimiento un 21%, casi cinco veces más de lo que se incrementó la población, que lo hizo en un 5% durante estos 10 años.

Sin embargo, la estructura del parque de viviendas no ha sufrido grandes cambios en la pasada década. Así, se mantiene prácticamente idéntico el porcentaje de viviendas que se destinan a la residencia habitual; mientras que en 1991 eran el 68,2%, en 2001 este porcentaje era del 68,5%. El 17% se destinaba a vivienda secundaria en 1991 y 10 años después estos inmuebles eran el 16%.

En este periodo disminuyó levemente el porcentaje de viviendas desocupadas, que en 1991 era el 14,4% de los inmuebles y en 2001, el 13,9%. En la actualidad existen 2,9 millones de viviendas desocupadas, debido tanto a la pérdida de población en algunas zonas como a la creciente demanda de viviendas debido a la alta rentabilidad que se espera de esta inversión. La proporción de familias que residen en viviendas de su propiedad ha aumentado del 78,3% en 1991 al 82% en 2001, a costa de un nuevo descenso de las familias que pagan un alquiler.