Petróleo

La OPEP prevé ingresar un 19% más en 2003

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está disfrutando de los ingresos más altos en tres años, gracias a la fortaleza de la cotización. El Centro de Estudios Globales de la Energía (CGES) estima que la OPEP, excluido Irak, recaudará este año por la venta de petróleo 207.600 millones de dólares. El Departamento de Energía estadounidense de EE UU, eleva la previsión a 212.300 millones de dólares, en ambos casos supone un 19% de lo recaudado el año pasado.

Estos buenos resultados están sostenidos básicamente por el alza en los precios y todas las previsiones apuntan a que en 2004 el panorama será muy diferente. La guerra de Irak hizo que la OPEP elevara su producción prácticamente hasta el límite de su capacidad y luego la ha vuelto ha bajar dos millones de barriles diarios hasta 25,4 millones al día. Tras el conflicto, la incapacidad de Irak para recuperarse y la debilidad de los inventarios globales de petróleo han mantenido la tensión en el mercado. Así, el precio medio del barril de brent en lo que va de año es de 28,3 dólares, un 19,3% más que el año pasado y un 6,3% más que en 2001.

La fortaleza que la cotización experimenta desde hace ya cuatro años está llevando a cambios que actúan en contra de los intereses del cartel. Por un lado, la cotización hace rentable la extracción en regiones ajenas al cartel y por otro lado, ha impulsado a los países más desarrollados a fortalecer su política de eficiencia energética y a buscar fuentes de energía alternativas al petróleo.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que el suministro de petróleo procedente de países ajenos al cartel crecerá este año 1,1 millones de barriles diarios y alcanzará un ritmo diario de 1,3 millones de barriles en 2004. La AIE concluye que el año próximo será el quinto consecutivo de pérdida de mercado para la OPEP. Entre 2000 y 2004, la demanda de crudo procedente de los pozos del cartel habrá caído 3,23 millones de barriles diarios.

En los años setenta, a cada crecimiento de un punto porcentual en el PIB global de los países desarrollados le correspondía un incremento del 2% en el consumo energético. En los últimos cinco años, la demanda energética ha crecido la mitad de lo que lo ha hecho el PIB.

En estas circunstancias, el primer paso de la OPEP ha sido intensificar las relaciones comerciales con los países asiáticos, responsables de la mayor parte del aumento del consumo de petróleo que ha tenido lugar en el último lustro. Sin embargo, hasta en ese terreno le ha salido un serio competidor: Rusia.