Laboral

El Parlamento francés da luz verde a la polémica reforma de las pensiones

La polémica reforma de las pensiones, que obligará a los franceses a trabajar más tiempo, concluye hoy su largo y reñido trámite parlamentario, tras las movilizaciones y las huelgas de los funcionarios convocadas en Francia la pasada primavera.

Por 393 votos a favor, los de la mayoría de centroderecha en el poder desde junio de 2002, y 152 votos en contra, de la oposición de izquierdas, la cámara de los diputados ha aprobado el proyecto, en presencia del primer ministro, Jean-Pierre Raffarin. El texto, que respeta las líneas principales del proyecto pilotado por el ministro de Asuntos Sociales y Trabajo, Francois Fillon, será aprobado esta tarde por el Senado.

La reforma impulsada por el Gobierno de centroderecha es la que ¢los franceses esperaban desde hace 10 años¢, ha apuntado Fillon, en alusión a la adoptada en 1993, con un Gobierno conservador también, que alargó de 37,5 a 40 años el período de cotización para los asalariados del sector privado, pero no para los funcionarios. Se dice que los franceses son ¢herméticos¢ a las reformas pero esta reforma es ¢la prueba de que el cambio es posible cuando es fruto del diálogo, del valor y de la determinación¢.

Más tiempo de cotización

El texto que, según el Ejecutivo es la única forma de salvar el sistema por repartición ante el reto del aumento de la esperanza de vida, equiparará para 2008 el período de cotización de los funcionarios (37,5 años) a los 40 años del sector privado. A partir de 2008, todos tendrán que cotizar más tiempo: 41 años para 2012 y previsiblemente 42 años para 2020, siempre y cuando ¢la evolución de las condiciones demográficas, económicas y sociales¢ no exija alargamientos adicionales del período de cotización para tener derecho a una pensión completa.

La reforma, que pretende acabar con las prejubilaciones, penalizará con una reducción del monto de la pensión los años que falten hasta los 42 de cotización y primará con un aumento los años trabajados más allá de la edad legal de jubilación (60 años). Las empresas del sector privado ya no podrán jubilar automáticamente a un trabajador antes de que cumpla los 65 años, una cláusula que disgusta a la principal patronal, el Medef.