Concentración

American Express compra Rosenbluth y potencia su agencia virtual de viajes

American Express ha adquirido Rosenbluth International, especializada en la gestión de viajes. El emisor de tarjetas de crédito movió 13.783 millones en 2002 con su agencia virtual, mantiene acuerdos con compañías del sector que operan en Internet y abrirá dos nuevos centros de atención de reservas en Australia y Japón.

Crece el interés de American Express por el negocio de los desplazamientos en el mundo de la empresa. La entidad mantiene una de las mayores agencias electrónicas del mundo y pretende ampliarla con la compra de Rosenbluth. El monto de la operación no ha sido desvelado.

Con presencia en 15 países, Rosenbluth International tiene 3.600 empleados y facturó 2.668 millones de euros el año pasado. Tras este movimiento American Express prevé un incremento del valor de su acción en 2004.

Este no es el primer paso del emisor de tarjetas en este campo, pues mantiene acuerdos globales con dos agencias electrónicas. El primero con GetThere, compañía estadounidense centrada en los países de habla inglesa, y el segundo con E-travel, subsidiaria de Amadeus.

Cuenta, además, con cuatro centros para atender las reservas que recibe a través de Internet: en Montreal, Miami, Niza y Estocolmo. Confía en esta actividad y pretende abrir dos más, en Japón y Australia.

La oferta de American Express consiste en una plataforma tecnológica capaz de reducir hasta un 35% los gastos que las empresas soportan en concepto de viajes. 'El tamaño de nuestro cliente es lo de menos, cualquiera aprecia las ventajas de contratar los billetes y el alojamiento en la Red por los grandes ahorros. Esto es posible gracias a la eliminación de intermediarios y a la eficacia de nuestra tecnología', explica Andrew Pilkington, responsable en Europa de American Express Viajes de Empresa.

Buscar la oferta

La herramienta de gestión permite al empleado acceder a una web donde encuentra la oferta más adecuada, dependiendo de la política de cada empresa. La página muestra la mejor tarifa disponible, los acuerdos de American Express con distintas aerolíneas u hoteles e informes sobre los gastos acometidos por la empresa. 'Por un lado eliminamos tiempos de espera y, por otro, permitimos modificaciones o cancelaciones a través del sistema', cita el director general en España de American Express Viajes, Ángel García.

Con el desarrollo de este negocio interactivo la entidad fideliza usuarios de sus tarjetas y capta a nuevas compañías. Sin embargo, no tiene intención de ampliar este campo de acción al segmento de particulares.

El precio de instalación de la plataforma va desde los 2.000 euros, que puede costarle a una pyme, hasta los 10.000 euros que paga una gran corporación. Una vez contratado el servicio, el cliente afronta una cuota variable en función del uso de este buscador de ofertas.

Billetes de avión y ocio tiran del comercio

American Express sostiene que, cuando un empleado se desplaza, debe el 70% de los gastos al billete de avión; hasta un 15% al alojamiento, y el resto depende del alquiler de automóviles o comidas. Sus responsables opinan que el canal electrónico impulsa el ahorro y que crecerá en Europa hasta manejar el 15% de las reservas en 2006. Esa tendencia al alza se confirma en EE UU, donde en 2000 sólo el 1% de las operaciones relacionadas con viajes se firmaban en la Red; a finales de 2001 la cuota ascendió hasta el 12%, y sobrepasaba el 20% al cierre de 2002.

Un estudio firmado por Visa también habla de la tendencia al alza de la contratación electrónica de viajes. Los usuarios de sus tarjetas han reservado seis veces más billetes de avión durante el primer trimestre de 2003 que en el mismo periodo de 2002 en Internet. De este dato se desprende que esta actividad está impulsando el crecimiento del comercio electrónico en toda Europa.

Valga su nómina de clientes europeos (en España cuenta con 31 millones de tarjetas) para establecer una pauta de comportamiento del consumidor. Los datos confirman que los tres primeros meses de 2003 han sido de creciente actividad en Internet, donde las ventas han generado 2.600 millones, un 120% más que en el primer trimestre de 2002.