Construcción

Fiebre de alianzas en el sector

Las recientes operaciones de concentración entre las compañías españolas podrían no ser las últimas. El objetivo que persiguen estos movimientos es aumentar la diversificación y ganar tamaño para competir en la adjudicación de contratos en Europa

Algo se mueve en el sector de la construcción. Las operaciones de concentración no cesan de sucederse desde el pasado año. A la compra de ACS del 23,5% de Dragados en manos del Santander, siguió la adquisición de Sacyr del 24,5% de Vallehermoso en manos del mismo banco -para luego fusionarla-, la opa de Ferrovial sobre la británica Amey y más recientemente el anuncio de fusión entre ACS y Dragados y la compra del 8,68% de FCC por parte de Acciona.

Bien es cierto que la última no puede enmarcarse dentro del proceso de consolidación que han realizado muchas de las integrantes del sector. Acciona ha reiterado que se trata simplemente de una operación financiera y que no pretende hacerse con el control de FCC.

Una afirmación que, sin embargo, el mercado no acaba de creerse. 'ACS dijo lo mismo cuando compró el paquete al Santander y la operación ha terminado en fusión', señalaba Alicia Moratilla, de Popular Bolsa. Y no es la única. La mayoría mantiene que existe un mayor interés que el de reinvertir las plusvalías obtenidas con la venta de su participación en Vodafone, aunque reconocen que una posible toma de control presentaría mayores complicaciones.

Pese a que el accionariado de FCC hace complicado que Acciona aumente su participación del 8,7%, los expertos no descartan que lo lleve a cabo

'La mayor parte del capital de FCC está en manos de Esther Koplowitz y Vivendi Environment (ahora Veolia) a través de una sociedad conjunta denominada B1998. 'Aunque Vivendi podría vender su participación, Esther Koplowitz tiene, en primer lugar, una opción de compra sobre este capital, y en segundo lugar tendría que dar el visto bueno a una posible venta a terceros, algo que no es muy probable', señala Elena Fernández, de Renta 4.

Sea cual sea el desenlace de esta operación, los expertos mantienen que la concentración entre las constructoras no ha llegado a su fin. El objetivo último de estos movimientos no es otro que ganar tamaño de cara a su internacionalización y el acceso a más contratos. 'En este sector el tamaño es muy importante de cara a ganar contratos a nivel internacional', señala Juan María Soler, de Sabadell Banca Privada.

No sólo eso, además de los países que integran la Unión Europea, la ampliación hacia el Este constituye una interesante oportunidad para estas compañías, muchas de las cuales ya han tomado posiciones en el exterior. Es el caso de Ferrovial en Polonia, tras comprar Budimex, y Acciona, que adquirió en este país Mostostal.

Pero además de la expansión internacional, la diversificación es otra de las claves de estos movimientos. Hasta ahora, la actividad básica de estas compañías, la construcción residencial, ha sido no sólo el núcleo de su negocio sino motor de la economía española, pero pocos se atreven a vaticinar hasta cuándo puede durar esta crecimiento. De cara a la posible finalización del Plan de Infraestructuras, previsto para 2007 (aunque ampliable en presupuestos hasta 2010), las empresas están diversificando hacia otras áreas como las concesiones, los servicios y la gestión de proyectos. Un ejemplo es la compra de Amey por parte de Ferrovial, el mantenimiento del Grupo Cobra por parte del grupo formado por ACS y Dragados o la participación que tienen en Abertis. 'En cualquier caso, ganar tamaño es fundamental en este mercado, donde para ser competitivo hay que ser grande para compensar los estrechos márgenes y lograr rentabilidades aceptables para los recursos propios', señala José María Nogueira, de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Con estas razones, pocas casas de análisis se sorprenderían ante nuevos anuncios de concentración. 'Aunque las opciones van siendo menores', señala Nogueira. 'Quizás podrían llevarse a cabo entre constructoras más pequeñas, probablemente no cotizadas', añade. 'OHL, por su tamaño y porque ha quedado descolgada de estos movimientos, podría ser comprada a medio plazo', señalan en Renta 4.

En cualquier caso, los expertos estiman que el sector (que gana un 12,93% en el año), seguirá tirando en Bolsa. Su carácter defensivo y los ascensos que se suceden a estos movimientos seguirán animando a estas compañías. Por el momento, las preferidas son ACS, Dragados y Ferrovial.

ACS-Dragados: Objetivo de liderazgo en España y Europa

Si hay un grupo que reúne todos los ingredientes para convertirse en una de las grandes constructoras de Europa y competir con compañías de la talla de Amec o Skanska, es el resultante de la fusión entre ACS y Dragados. Tras comprar ACS el 23,5% de Dragados al Santander en 2002, la primera lanzó una opa sobre el 10% de la segunda en enero de 2003. Con esta oferta ACS reforzaba su posición de cara a la fusión, operación que está prevista -una vez que sea aprobada por sendas juntas generales- que finalice en diciembre con el estreno en Bolsa de la nueva compañía. El nuevo grupo será líder en España en las áreas de construcción, servicios y en concesiones. La operación, no obstante, no está exenta de polémica. La CNMV ha pedido explicaciones del canje a ambas compañías ya que se ofrece al accionista de Dragados un precio inferior al pagado en la opa de febrero.

Ferrovial-Amey: El grupo español sigue apostando por el exterior

Una de las compañías que más ha apostado por crecer en el exterior ha sido Ferrovial. Tras hacerse con el control del 59% de la polaca Budimex en junio de 2000 y lanzar una opa sobre el 100% del capital en marzo de 2003, el grupo español lanzó el pasado 25 de abril una oferta de adquisición de acciones sobre la concesionaria británica Amey al precio de 32 peniques por acción (0,47 euros). La opa, condicionada a la obtención de al menos el 90% de los títulos, otorgaba a Amey una valoración de 118 millones de euros. A finales de mayo, logró hacerse con el 88,6% del capital de la británica. Para los expertos, esta operación se enmarca dentro de su estrategia de consolidar su plan de crecimiento selectivo en países de la OCDE, con la compra de empresas líderes en mercados con potencial de crecimiento y utilizando la expansión en el negocio de concesiones como acceso a nuevos mercados.

Sacyr-Vallehermoso: Una fusión que dejó al margen al accionista minoritario

Una de las operaciones que más dio que hablar el pasado año fue la toma de control de Sacyr sobre Vallehermoso. El séptimo grupo constructor español por beneficios compró, en mayo de 2002, el 24,5% de la inmobiliaria al Santander por 568,7 millones de euros (a 15 euros por acción). El precio suponía una prima del 31%, alrededor de 135 millones de euros por encima del precio del mercado y permitía a Sacyr convertirse en el accionista de referencia al margen de los minoritarios y sin lanzar una opa. La integración, que se realizó mediante la fusión por absorción de Vallehermoso sobre Sacyr y que finalizó el pasado mes de junio, se aceleró ante el temor de Sacyr de que la inmobiliaria fuera objeto de una opa hostil como la recibida por parte de Metrovacesa. El nuevo grupo debutó en Bolsa el 2 de junio con una capitalización bursátil superior a los 2.200 millones de euros.