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Alemania

Schröder convoca a sus ministros para pactar la rebaja de impuestos

El canciller alemán, Gerhard Schröder, inició ayer una inusual reunión con su Gobierno para pactar la rebaja de impuestos para el próximo año y evitar el estancamiento de la economía. El proyecto se había diseñado inicialmente para 2005.

El plan del canciller es lograr una rebaja de impuestos por importe de 18.000 millones de euros, lo que supone el 0,8% del PIB alemán. De salir adelante, el proyecto de presupuestos que presentó el pasado jueves el ministro de Finanzas, Hans Eichel, se iría al traste; en él supeditaba la consecución del objetivo de déficit por debajo del 3% el próximo año a un crecimiento del 2%.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Win Duisenberg, ya criticó el plan de Eichel por considerar que las líneas presupuestarias se dirigen en la dirección equivocada.

El impacto del plan fiscal sobre el consumo y el crecimiento dependerá de si el Gobierno decide imponer recortes adicionales en el gasto. La intención Schröder es recortar el tipo máximo del impuesto de la renta del 48,5% al 42% y el tipo mínimo del 19,9% actual al 15%.

La solemnidad del encuentro quedó marcada por la presencia del primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, que advirtió de la importancia de los planes fiscales y de reforma para el resto de Europa. Es la primera vez desde 1978, entonces con Helmut Schmidt, que el Gobierno se reúne de forma extraordinaria para discutir una rebaja fiscal.

El plan no tiene garantizada su aprobación, pese a lo urgente que parece para Alemania. Edmund Stoiber, el líder de los conservadores que controlan la Cámara alta -el Bundesrat-, descartó el apoyo de su grupo al plan, mientras que desde la filas socialdemócratas se ha cuestionado la forma de financiación del recorte de impuestos.

Asimismo, Schröder se reunió ayer con el presidente de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB), Michael Sommer, y acordaron encontrarse con mayor regularidad para hablar sobre las reformas estructurales que planifica el Gobierno y que se han topado con la resistencia sindical. Tras la reunión, ambos coincidieron en calificar la entrevista de 'sumamente cordial', pero reconocieron que se habían mantenido las diferencias de apreciación respecto al proceso de reformas.

Los sindicatos han criticado duramente las reformas sociales recogidas en la llamada Agenda 2010 que, entre otros aspectos, prevén recortes en las prestaciones al desempleo y en la duración de los subsidios.

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