Telecomunicaciones

Diez pymes españolas entran en la pugna por los clientes del servicio 1003

Desde el pasado 3 de abril, cuando un usuario llama al 1003 para solicitar información sobre un número de teléfono, escucha una locución que le informa de los prefijos que debe marcar para ponerse en contacto con las empresas que han entrado a competir en un negocio que, hasta esa fecha, era monopolio de Telefónica.

Durante el mes de abril el carrusel de prefijos estaba compuesto por cuatro números, los correspondientes a la propia Telefónica, a su filial TPI y a las multinacionales Telegate y Conduit.

A comienzos del mes de junio el carrusel se ha duplicado con la entrada de cinco prefijos más, todos ellos pertenecientes a empresas pequeñas empresa españolas que reclaman también su derecho a quedarse con una porción del pastel del 1003.

Pero la historia no va a terminar aquí. El próximo 1 de julio se incorporan al negocio otras cinco empresas más, al parecer también pymes españolas, con lo que en el primer trimestre de la liberalización se ha pasado del monopolio puro y duro a una sobreoferta servida por 14 empresas.

Pero aún hay más; de los 100 prefijos que el regulador español y comunitario reservó para este servicio, ya están ocupados más de 20. Junto a los 14 citados, las grandes operadoras con presencia en España -Vodafone, Auna, Jazztel, Ono, Euskaltel- también han solicitado su número con el fin de organizar un servicio de información para sus propios clientes.

Los usuarios del servicio van acostumbrándose al nuevo estatus de competencia, pero siguen presentando quejas porque varias de las empresas que han entrado en el negocio lo han hecho con recursos muy escasos y las largas esperas antes de recibir atención, así como la dificultad para conseguir la información correcta son situaciones que se producen con demasiada frecuencia.

En esta fase de arranque menudean los conflictos entre los nuevos agentes. Telefónica se queja de que la multinacional irlandesa Conduit ha lanzado una campaña de publicidad en la que se utilizan signos que pueden confundirse con los del operador dominante.

Desde la Administración se plantea la queja de que sólo dos de los nueve operadores ofrecen el servicio avanzado de terminación de llamada, que ha sido uno de los fundamentos sobre los que debía basarse la liberalización. Este servicio consiste en que la operadora conecte al cliente con el número del que ha solicitado información.

Telegate ha pedido que, cuando un cliente llame al antiguo prefijo de información sobre números de teléfono internacionales 1025, la locución que informa sobre el nuevo prefijo de Telefónica (18805), incluya también el prefijo para este servicio de la propia Telegate (11880).

Todas las empresas consultadas han señalado que en un principio la locución que se escuchaba cuando el usuario marcaba el prefijo 1003 había conseguido dispersar las llamadas de forma equitativa entre todos los teléfonos que aparecían en la lista. Con la proliferación de la oferta, este fenómeno ha desaparecido prácticamente y hoy tienen mayor importancia las campañas de publicidad que ya están realizando dos de los nueve operadores: TPI y Conduit.

El reparto del mercado, estimado en 300 millones de llamadas al año, sigue favoreciendo a Telefónica que conserva más del 60% de las conexiones. Su filial TPI se aproxima al 20% y el resto se reparte entre Telegate y Conduit. Las pymes españolas han entrado recientemente y todavía está por descubrir su potencial.