Financiación

Como buscar financiación por vías alternativas

La mayoría de las pymes se financia con recursos propios o con préstamos bancarios y desaprovecha numerosos instrumentos que los propios bancos y otras entidades ponen a su disposición

Los préstamos y pólizas de crédito de un solo banco, en condiciones apenas negociadas, son la principal vía de financiación ajena de las pymes, que bien por desconocimiento de otras vías alternativas o complementarias de financiación o por falta de tiempo o personal para buscarlas apenas se molestan en encontrar fórmulas con las que podrían ahorrar mucho dinero. Esta carencia es especialmente grave en el caso de las empresas pequeñas, donde, según el presidente de la consultora æpermil;tica Soluciones Financieras, Francisco Álvarez, 'lo que se mira es si todos los meses entra más dinero que el que sale, y si es así, todo va bien'. Según Álvarez, 'las empresas no son conscientes de que pueden utilizar las puntas de tesorería y suelen dejar esa gestión en manos del director comercial de su oficina bancaria'. La directora comercial de la empresa de software de gestión para pymes Datisa, Isabel Ballestero, explicaba recientemente una de las posibles causas de la falta de aprovechamiento de oportunidades financieras por parte de las empresas. Según Isabel Ballestero, 'los directores de los departamentos financieros se ven abocados a efectuar trabajos contables, administrativos, llamadas a bancos, seguimiento de cobros y pagos, en detrimento del análisis y el control financiero y económico de su empresa, que es lo que realmente les aporta la información necesaria para realizar una gestión eficaz'.

La empresa pública Enisa concede préstamos participativos, sin garantía, con intereses fiscalmente deducibles

El primer paso que debería dar un pequeño empresario para empezar a recibir propuestas que mejoren su financiación es, según Francisco Álvarez, 'desligarse de una única entidad financiera, a la que muchas empresas están atadas por voluntad propia'. La negociación con los bancos exige tiempo y dedicación, pero generalmente compensa, ya que el simple hecho de comparar las ofertas de cada entidad permite elegir la más adecuada, además de que los bancos son más proclives a rebajar comisiones y tipos de interés cuando el cliente acude a ellos con las ofertas de otras entidades. Según Álvarez, 'conocer el mercado financiero es la mejor manera de obtener buenas condiciones, porque, por ejemplo, mucha gente no sabe que las entidades designan unos sectores como estratégicos para un año y le dan mejores condiciones durante ese periodo, pero luego cambian de sector estratégico'. Pero los bancos y cajas de ahorros no son el único recurso. Proveedores, clientes, entidades y organismos públicos, sociedades de capital riesgo y la Bolsa ofrecen numerosas fórmulas para obtener financiación.

Álvarez: 'Hacen falta asesores financieros'

Francisco Álvarez Molina, ex director de la Bolsa de Valencia y de Banco Inversión, cree que en el mundo de las pymes debe implantarse la figura del asesor financiero. 'Dado que está aceptado el concepto de asesor laboral y asesor fiscal, que tienen prácticamente todas las empresas, queremos introducir el de asesor financiero'.

Para ello, Álvarez ha creado recientemente æpermil;tica Soluciones Financieras, que se encarga de buscar las mejores opciones para la empresa e incluso de acompañar al empresario a negociar con el banco. 'Pedimos a las entidades toda la información que no les gusta dar sobre sus condiciones financieras y comparamos. Después acompañamos al cliente a la que mejor se adapte a sus necesidades y hacemos el seguimiento'. El problema para muchas pymes es saber si les compensa lo que se van a ahorrar con lo que tendrán que pagar al asesor. 'Puede ser así en las pequeñas, pero en la mayoría de los casos compensa, porque se hace un traje a medida del cliente con otros servicios como la formación', explica el presidente de æpermil;tica.

Otro aspecto donde las pymes necesitan más oferta es, según el socio director de la consultora Main, José Ignacio Lluch, el capital riesgo. La gran mayoría de las empresas de capital riesgo que operan en España invierten en empresas con un mínimo de facturación de 12 millones de euros.

'El capital riesgo no invierte en las pequeñas empresas porque en España faltan consultoras que se dediquen a analizar pymes con buenas perspectivas de negocio, a las que aportando algo de capital privado y una buena gestión profesional se puede dar un impulso'.

Proveedores y clientes, una red de recursos poco aprovechada

Acudir a las entidades financieras es lo primero que toda empresa que quiera crecer hace, pero los expertos recomiendan tomar antes otras medidas de orden interno que mejorarán la financiación, como la negociación con proveedores y clientes. Según Artemio Milla, socio director de Altair Consultores, 'otorgar un descuento del 2% a los clientes por pronto pago supone obtener financiación a un bajo interés y sin tantos requisitos como con los bancos, lo que ocurre es que las pymes utilizan poco este instrumento por falta de capacidad para negociar y por falta de lo que se denomina músculo financiero'. Lo mismo cabe decir de la negociación con los proveedores, que, según Milla, 'debe ser utilizada al máximo' para obtener plazos de pago más largos. 'Habitualmente se pactan sin intereses, pero en último caso puede ser conveniente acordar el pago de un pequeño interés'. Igual opina Francisco Álvarez, de æpermil;tica Soluciones Financiera para quie 'las pequeñas empresas pagan muy pronto y cobran muy tarde, y deben ser conscientes de que pueden negociar para que sea al revés'.

Una vez en el banco, los expertos recomiendan utilizar todos los instrumentos posibles, aunque reconocen que algunos no están al alcance de las pequeñas empresas por su tamaño. 'El factoring me parece la fuente de financiación ideal', afirma Artemio Milla. El factoring sin recurso, es decir, la cesión de los créditos, incluido el riesgo de impago, permite a la empresa desentenderse de un problema que supone serios quebraderos de cabeza para muchas compañías. Existe la modalidad sin recurso, pero Milla opina que es mejor pagar la prima de riesgo. Según el socio director de Altair Consultores, 'es cierto que para factorizar hay que tener clientes de cierta entidad y con facturas importantes, pero no es necesario ser una gran empresa'. Otros instrumentos son los descuentos comerciales de pagarés, recibos físicos y el anticipo de crédito en soporte magnético, conocido como Cuaderno 58.

Para financiar inversiones, las posibilidades van más allá del préstamo o la póliza de crédito. Dentro de los préstamos, los expertos recomiendan buscar los del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que se distribuyen a través de las entidades financieras. A falta de inmuebles que hipotecar como garantía, una opción para conseguir una rebaja de los intereses y unos plazos más largos son las sociedades de garantía recíproca (SGR), entidades formadas por las propias pymes y subvencionadas por las Administraciones y que se dedican a prestar avales y garantías a sus asociados frente a los bancos y los proveedores. Existen SGR en todas las comunidades autónomas, siendo las más activas las de la Comunidad Valenciana y el País Vasco.

Y es que la obtención de buenas condiciones en los préstamos es uno de los grandes problemas de las pymes. Según un estudio realizado para la Dirección General de Empresa de la Comisión Europea, el 60% de las pymes europeas han necesitado un préstamo en los últimos tres años y alrededor del 13% de ellas ni siquiera lo ha obtenido debido a que no ha podido proporcionar las suficientes garantías o a que el rendimiento del negocio y la información proporcionada no ha satisfecho a la entidad.

Cómo captar capital a muy largo plazo

Fuera de los bancos, existen varias modalidades de financiación a largo como la Bolsa, que muy pocas pymes utilizan. Según Francisco Álvarez, 'el coste de salir a Bolsa es de un 3% o un 4% y hay un segundo mercado dedicado a pymes, pero sigue habiendo mucho recelo entre los empresarios porque creen que perderán el control de la empresa, algo que no puede ocurrir si ellos no venden'. Álvarez, que en siete años al frente de la Bolsa de Valencia se esforzó por atraer empresas al parqué, opina que debe transmitirse a los empresarios que la Bolsa 'es una alternativa más que debe considerarse'.

Otra opción es la del capital riesgo, aunque, según José Ignacio Lluch, socio director de la consultora Main, la mayoría de las sociedades que operan en España buscan grandes empresas. 'El problema del capital riesgo es que para desinvertir tiene que hacerlo por la vía de la Bolsa o por alguien que les compre esa participación, y en España parece que las pymes son demasiado riesgo para ellos', afirma. En otros países está muy extendido el capital riesgo para pymes y los llamados start up o capital semilla -para financiar empresas de nueva creación-, que en España casi desaparecieron con el pinchazo de la burbuja tecnológica.

Una tercera opción, a caballo entre el préstamo y la aportación de capital, son los préstamos participativos que concede la empresa pública Enisa. Se trata de préstamos a cinco o diez años con cinco de carencia, garantizados con participaciones en el capital de la empresa en caso de amortización anticipada. Ello implica que no hacen falta garantías adicionales, como exigen los bancos. Tienen la ventaja de que los intereses son fiscalmente deducibles y se pagan en función de la evolución de la empresa. Además, figuran en el balance como fondos propios de la empresa -son subordinados-, lo que deja margen para acudir a la financiación ajena.