Revisión

El PIB del primer trimestre confirma la entrada en recesión de Alemania

Tal y como anunció el jueves pasado la oficina estadística germana, el mayor indicador del estado de la economía indica una entrada en recesión, tras contraerse el crecimiento dos décimas en el primer trimestre que se añaden al descenso del 0,003% del último trimestre de 2002.

El motor económico europeo decreció sobre todo a causa de una fuerte subida de las importaciones, del 1,9%, mientras que las exportaciones sólo lo hicieron un 0,7%. También se produjo una reducción de las inversiones en la construcción del 3,3%. Los gastos de los hogares se sostuvieron, pese a la situación coyuntural y aumentaron un 0,6%, que aleja a corto plazo la sombra de la deflación. En comparación con el primer trimestre de 2002, la economía alemana creció este primer trimestre un 0,5%, circunstancia que los responsables de la oficina atribuyen a que el calendario contiene un día laborable más que el pasado año.

Déficit presupuestario

El déficit presupuestario del Gobierno alemán se aproximará a los 38.000 millones, el doble de la previsión mantenida hasta ahora, por la degradación de la coyuntura que pesa sobre los ingresos fiscales y el incremento de los gastos por subsidios de desempleo. Así lo indicó anoche el canciller Gerhard Schröder, junto con un presupuesto adicional para salir al paso. La semana pasada, el ministro de Finanzas, Hans Eichel, avanzó que Berlín volvería este año a exceder el techo del 3% de déficit permitido por el Pacto de Estabilidad.

Alemania tiene abierto un procedimiento por tamaño exceso que en 2002 ascendió al 3,75% y el Consejo de ministros de la UE instó al Gobierno, en enero, a que adoptase medidas para enderezar la situación este año, al menos en un 1%. Aun consciente de que Berlín no logrará contener su déficit a corto plazo, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, no escatimó ayer un espaldarazo a las medidas emprendidas por la administración Schröder, concretadas en la Agenda 2010. Alemania ha adoptado una amplia gama de acciones y según la información de que dispone Bruselas, ascienden a algo más de 21.000 millones.

Pesarán menos que la persistencia del debilitamiento de la actividad económica, se prevé, y el país volverá a exceder el déficit tope, pero Bruselas ha otorgado a Berlín un año más, hasta 2004, para corregir su agujero en las arcas.