Escándalo

La Fiscalía de París investiga a Eurostat por presunta malversación de fondos

La Fiscalía de París ha abierto una investigación judicial en base a una denuncia de la Oficina Europea de Lucha Antifraude (OLAF) sobre sospechas de malversación de fondos del organismo de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat, según han confirmado hoy fuentes judiciales a EFE. La investigación por "receptación y complicidad de abuso de confianza" contra X (desconocidos) fue abierta el 4 de abril y el juez de instrucción fue designado cinco días después, precisaron las fuentes.

æpermil;stas no quisieron revelar los nombres de dos altos funcionarios de Eurostat, de nacionalidad francesa, en los que se centran las sospechas de OLAF, aunque Financial Times los identificaba ayer, al destapar el caso, como el director general de Eurostat, Yves Franchet, y Daniel Byk, director de uno de los seis departamentos del organismo. La publicación británica se hizo eco de la noticia el día del 50 Aniversario de la Oficina, que ayer anunció la publicación de su Memoria de "Medio siglo de construcción de un lenguaje stadístico común".

Según OLAF, una caja negra habría sido constituida entre 1996 y 1999 con motivo de contratos relativos a la venta de estadísticas por medio del organismo de Eurostat en Francia, Planistat, señalaron las fuentes. Dicha caja negra supuestamente sirvió para sufragar gastos personales de funcionarios de Eurostat o para subsanar agujeros contables. El diario económico aseguraba ayer que Franchet y Byk supuestamente abrieron una cuenta bancaria en Luxemburgo en la que se ingresaron hasta 900.000 euros, que pertenecían a las arcas de la oficina estadística comunitaria.

Byk confirmó al rotativo la existencia de esa cuenta, llamada Eurodiff, pero insistió en que había sido dirigida por un proveedor externo, y que ni él ni Franchet habían tenido acceso al dinero que contenía. El funcionario europeo explicó que los fondos ingresados procedían de la venta de estadísticas de la UE a clientes privados a través de su "tienda" en Luxemburgo, y que se utilizaron para pagar salarios y trabajos de relaciones públicas. También negó "las alegaciones" del informe de la OLAF, y afirmó que la cuenta ya está cerrada.

Bruselas lamenta la filtración

La Comisión Europea "lamenta la ruptura de la confidencialidad" de la investigación de OLAF, según el portavoz del Ejecutivo comunitario, Rijo Kemppinen, quien ha apuntado que esta circunstancia "crea una situación difícil, para los funcionarios nombrados en los medios de comunicación, pero también para la Comisión". æpermil;ste aseguró que decidirá sobre acciones pertinentes una vez que haya recibido una información más detallada sobre los hechos".

"Esto no es Irak y nosotros no somos la guardia republicana. Por supuesto no ejecutamos a nadie sin evidencias. (...) Las personas tienen derechos y es nuestra obligación defender sus derechos", aseguró Kemppinen.