Adquisición

Barclays gastará hasta 250 millones en reestructurar 'sin traumas' el Zaragozano

No hemos comprado el Zaragozano para destrozarlo, sino para usar su plataforma tecnológica e informática y mejorar el negocio'. Con esta frase, fuentes de Barclays afirmaron ayer que integrarán 'lo menos dañinamente posible', tanto en lo que concierne a la reducción de plantilla como al cierre de sucursales.

Barclays calcula que la operación le proporcionará un ahorro por las sinergias de 100 millones de euros hasta el 2007, sobre todo gracias a la integración de las plataformas informáticas. Pero para lograrlo, tendrá que gastarse primero entre 200 y 250 millones, según cálculos hechos recientemente por el propio director financiero de la matriz, John Varley.

El consejero delegado de Barclays aseguró el pasado jueves que evitará que la integración de ambas entidades sea 'traumática' y que cualquier reducción de plantilla o recortes de la red se realizará de forma pactada con los trabajadores. En cualquier caso, empieza a quedar claro que el nuevo grupo necesitará considerables ajustes al menos en tres puntos: los servicios centrales y las áreas de Madrid y Cataluña. El Zaragozano tiene 390 trabajadores en servicios generales, y de ellos, una parte importante está en Madrid, pese a que la sede social se sitúa en Zaragoza. En Madrid se concentran 131 oficinas (61 del Zaragozano y 70 de Barclays), por 71 en Cataluña (57 del Zaragozano y 14 de Barclays).

Según fuentes financieras, el banco opado será el que asuma la mayor parte del recorte de empleo. Y es que el Zaragozano nunca ha acometido un proceso de reestructuración masiva. El año pasado, sin embargo, prejubiló contra reservas a 100 empleados. En otros ejercicios se ha hecho lo propio contra resultados, aunque se vieron afectados menos trabajadores (una decena cada vez).

Esta circunstancia hace que sea uno de las entidades españolas con mayor antigüedad media de su plantilla (20 años). De hecho, el 37% de los empleados de la plantilla (745 de los 2.016 a febrero) tienen más de 50 años y la edad media ronda los 45, según fuentes financieras.

Prejubilaciones

Al contrario que el Zaragozano, Barclays da prácticamente por culminado el proceso de prejubilaciones. La edad media de su plantilla es inferior a los 40 años. En cualquier caso, fuentes de Barclays se han esforzado en repetir durante los días siguientes al anuncio de la opa que esperarán a que concluya, en julio, para analizar en profundidad la situación de las dos entidades. Por el momento, únicamente se han producido contactos iniciales entre los protagonistas de la operación. La idea es esperar a que se supere el 75,01% mínimo para que prospere la opa amistosa y formar equipos con técnicos de ambas entidades, que elaborarán el plan de ajuste. En principio, los bancos continuarán separados jurídicamente hasta marzo de 2004, según anunció el presidente del Zaragozano, Felipe Echeverría, el viernes.

Fuentes conocedoras del proceso de integración señalan que lo más probable es que primero Barclays realice un periodo de 'depuración' en el que elimine duplicidades y luego acometa la integración de las dos redes, algo que podría empezar en dos años.

El día de la presentación, sin embargo, los directivos eludieron ser demasiado precisos a la hora de detallar sus planes para la unificación de redes y el mantenimiento de ambas marcas. Aunque parece claro que la marca del Banco Zaragozano se mantendrá en los primeros años, fuentes cercanas a la entidad británica aseguran que las primeras sucursales que podrían cambiar de denominación a medio plazo pueden ser las de las zonas costeras, dado el gancho que tiene la marca Barclays entre los turistas de origen británico. æpermil;ste es un segmento muy deseado por entidades como Banco Sabadell con su filial Solbank.

En el frente social, los sindicatos son optimistas sobre el posible desarrollo de las negociaciones, dadas las 'buenas relaciones' que mantienen con el comprador.

CC OO, el sindicato mayoritario en el nuevo Barclays-Zaragozano, confía en que el grupo cumpla el compromiso de no realizar ajustes traumáticos. El consejero delegado, Jacobo González- Robatto, ya se puso en contacto con los sindicatos antes de anunciar formalmente la opa en la CNMV. Tanto UGT como CC OO reclaman el mantenimiento de la plantilla y que se homologuen las condiciones laborales en ambos bancos. CC OO, además, pide una paga extra que suponga un incentivo para que la plantilla aborde esta nueva etapa.

Los sindicatos se reunieron el viernes por la mañana con Echeverría, que les convocó para explicarles los detalles de la compra.

El banco británico añade más presión al negocio de pymes

La adquisición del Zaragozano añade aún más presión sobre un negocio de fiera competencia en los últimos meses. Si la bajada de la Bolsa y la crisis financiera en Argentina y Brasil hicieron que las entidades se volcaran en el negocio minorista, los codazos que se dan en este segmento del negocio en España han llevado a las entidades a mirar hacia nichos menos explotados.

Uno de estos segmentos es el de las pequeñas y las medianas empresas, hacia el que miran entidades como Bankinter, Banesto o el Popular, además de las cajas de ahorros.

De hecho, Banesto ha hecho de este negocio uno de los objetivos para este año, en el que prevé captar 25.000 empresas. Bankinter, por su parte, también lo ha convertido en uno de sus ejes comerciales.

Por ello, fuentes cercanas a Barclays han mostrado su satisfacción por la cartera de pymes que se garantizan con el Zaragozano, unas 50.000.

Una cifra que les permitirá multiplicar por cinco su cartera actual y competir activamente en este negocio con sus rivales medianos y hasta con grandes bancos como el Popular. Hasta la fusión, el banco presidido por Matthew Barrett contaba con 11.000 empresas clientes.

En banca personal, nicho en el que el Zaragozano cuenta con 328.000 clientes por 178.000 de Barclays, se intensificará la venta cruzada de productos, que en el caso de Barclays está en 3,5 por cliente para los de gama más baja y hasta cinco en los usuarios premier.

Uno de los productos que se intentará colocar a los nuevos clientes que vendrán a la entidad británica será la tarjeta Barclaycard.

Pero también se ofrecerán otros productos estrella del banco, como la hipoteca remunerada, un producto que ha permitido que Barclays cope el 4% de todos los nuevos préstamos para adquirir viviendas que se firman en España.