Saber de vinos

Terminología de cata

Balsámico. Calificativo de aroma penetrante y persistente en vinos envejecidos al sol.

Basto. Vino vulgar, sin finura. Vinos envejecidos al sol.

Banal. Vino sin carácter, equilibrado en su pobreza.

Breve. Con sensaciones de poca duración, sin persistencia.

Brillante. Vino perfectamente límpido y transparente; al ser atravesado por la luz parece brillar.

Brut. Vino espumoso natural con azúcares en cantidad inferior a 15 g/l.

Bouquet. Conjunto de sensaciones que presenta un vino en su punto óptimo de elaboración, crianza y guarda.

Butórico. Olor rancio de un vino alterado.

Cabezón. Vino desequilibrado por un exceso de alcohol.

Caliente. Sensación de calor debida al alcohol y otras materias extractivas de un vino sin asperezas, pero alcohólico.

Capa. Medida de la cantidad de color en tintos.

Carácter. Vino que posee una cierta personalidad y calidad.

Caramelo (sabor a). Sabor de algunos vinos debido a una elaboración defectuosa que produce azúcar tostada.

Carnoso. Vino completo, lleno y bien estructurado.

Clarete. Vino procedente de la fermentación del mosto obtenido de la mezcla de uvas tintas y blancas, o de sus mostos, cuya fermentación se hace parcialmente en presencia de los orujos de la uva tinta.

Cobre (sabor a). Vino rico en este metal que manifiesta un sabor áspero y penetrante, a la vez que recubre el paladar y manifiesta matiz amargo después de desaparecer el vino.

Complejo. Calificativo de un vino que satisface por su equilibrio y plenitud.

Común. Exento de cualidades específicas. Sin defectos ni partes destacables, ordinario.

Corto. De sabor débil y fugaz.

Crianza. Serie de procesos físicos por los que el vino, mediante prácticas especiales y con el transcurso del tiempo, evoluciona adquiriendo cualidades positivas o mejorando las que ya tenía.

Cristalino. Vino límpido en grado máximo. Brilla como el cristal.

Crudo. Concepto de vino muy joven, verde y con sabor aún a levadura, pero sin carácter negativo perdurable.

Cuerpo. Característica que está ligada al grado alcohólico, al extracto seco y a otros elementos sápidos difíciles de definir. Un vino con cuerpo posee fuerza y vinosidad.

Débil. Con caracteres poco pronunciados.

Decrépito. Desequilibrado total por, a veces, exceso de edad sin conservar virtud alguna.

Delgado. Vino de baja graduación alcohólica, poco extracto y baja acidez.

Delicado. Vino que da en la boca sensación armoniosa. Caracteres sutiles, poco intensos, pero vivos y agradables.

Desequilibrado. Vino despropósito de armonía, unos elementos se encuentran en exceso y otros en defecto.

Descompuesto. Vino que por una mala conservación se ha enturbiado, perdiendo el aroma y mostrando mal gusto.

Desfraguado. Vino que detrás de una apariencia cromática agradable carece de aroma y muestra pobreza de paladar acusada.

Despojado. Corto de sabor.

Desvaído. Vino corto en aromas y sabor.

Distinguido. Conjunto armónico agradable y destacable por su finura.

Dulce. Vino que contiene azúcares en cantidad superior a 50 g/l.

Dulzón. De sabor débilmente azucarado.

Duro. Ácido, astringente y sin finura.