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Mapfre se salva de la peor crisis del seguro en Europa

Allianz, Munich Re y Swiss Life se recuperan de su descalabro bursátil tras encajar pérdidas históricas. La española se libró por su política conservadora de inversiones

Las dos grandes aseguradoras alemanas sustituyeron esta semana a sus presidentes tras sufrir pérdidas históricas y un descalabro en Bolsa. Allianz y Munich Re inician una nueva etapa en la que tratan de cerrar la que ha sido la peor crisis de la historia reciente del seguro en Europa. Swiss Life, en idénticos problemas, destituyó el jueves a los responsables de su división de renta variable. ING Groep, Aegon o Axa han sido otras víctimas de la acumulación de riesgos en renta variable decidida en los años noventa.

La española Mapfre es una rara excepción en este sombrío panorama y los analistas la ven en sólida situación financiera. La salvó una menor exposición a los vaivenes bursátiles por su prudente preferencia por la renta fija. Ahora sus perspectivas son positivas y la compañía se ve en el momento de plantearse un salto en tamaño y ser actor internacional. En lo que va de año la acción de Mapfre avanza un 13,8% y se encuentra en máximos anuales. En los últimos 12 meses acumula ganancias del 20%, cuando en ese periodo el índice de aseguradoras europeas de Bloomberg -en el que no está Mapfre- perdió más de la mitad de su capitalización.

Los analistas han aplaudido las cuentas del primer trimestre de la única aseguradora española cotizada en Bolsa, en las que el beneficio creció un 19,6%. Goldman Sachs calcula que a final de año el aumento será del 14%. La firma norteamericana y Credit Suisse coinciden en que Mapfre seguirá evolucionando mejor que sus competidores. Para el banco suizo, la rentabilidad de Mapfre en sus operaciones en España tiene la suficiente solidez para soportar la volatilidad que implica su negocio latinoamericano, sin renunciar a oportunidades futuras en aquella región. La actividad aseguradora de propiedad y daños de Mapfre es señalada 'entre las mejores de Europa'. Credit Suisse eleva su precio objetivo de 7,1 a 9,3 euros, frente a los 8,80 en que cerró ayer.

El peso del seguro en la Bolsa alemana explica que en el último año las caídas de los índices en Fráncfort -más del 40% en el Dax- hayan sido más acusadas que en el resto de parqués europeos y americanos. En estos 12 meses Allianz y Munich Re han caído en picado hasta dejarse más de dos tercios de su valor bursátil. Su evolución fue casi idéntica, dadas las participaciones cruzadas que vincula a las entidades, vecinas de la misma calle en la capital de Bavaria. Y, al revés, la recuperación de estos valores ha sido vigorosa en el último mes -rebotaron más del 50% desde sus mínimos-, un factor que lleva a algunos analistas a recomendar la entrada.

'Las aseguradoras son ahora una apuesta más segura que hace unos meses, cuando los fondos de alto riesgo se cebaron con ellas', explica Roberto Ruiz, director general de renta variable global de Beta Capital. 'Ahora que el mercado se recupera son una elección obvia', concluye este experto.

Tras sufrir en años pasados el impacto del 11-S y las inundaciones, los gigantes del seguro de Alemania entraron en números rojos en 2002 por la depreciación de sus pesadas carteras de participaciones. Allianz tuvo pérdidas de 1.167 millones de euros, las primeras desde la Segunda Guerra Mundial. Munich Re tuvo un resultado negativo de 2.158 millones sólo en el cuarto trimestre. Bajo presión del regulador alemán y las agencias de calificación, ambas se han recapitalizado -mediante ampliaciones y emisión de deuda a largo plazo-, vendido participaciones y cubierto riesgos. El ajuste no ha terminado. Allianz tuvo cargas extraordinarias de reestructuración por 800 millones entre enero y marzo. Pudo ser el séptimo trimestre consecutivo en números rojos. Munich Re anticipa una 'mejora sustancial' de sus resultados hasta marzo, pero avisa de amortizaciones por cientos de millones.

JP Morgan prevé que Allianz y Munich Re mejorarán la evolución del mercado en 2003. Para el primer valor, la firma de inversión espera buenas noticias en los próximos meses, empezando por el equilibrio hasta marzo en su filial Dresdner Bank, que en 2002 fue la más deficitaria. Sobre la reaseguradora muniquesa la casa expresa su confianza en el nuevo presidente, Nikolaus von Bomhard, y en su capacidad de devolver a la compañía a un 'círculo virtuoso' de creación de valor, rebaja de deuda y mejora del negocio.

Swiss Life no está mejor que sus competidoras alemanas. En 2002 publicó pérdidas de 1.122 millones de euros y se evaporó el 87% de su valor en Bolsa, la tercera mayor caída entre las 500 mayores empresas europeas. En el último mes, tras renovar a prácticamente toda su dirección y reponer capital, la compañía helvética ha rebotado un 67% en Bolsa.

La holandesa ING Groep, la mayor aseguradora europea, tendrá que cubrir en las cuentas del primer trimestre pérdidas en su cartera de valores por 700 millones de euros, aunque el rebote posterior de la Bolsa redujo ese desfase a unos 300 millones a mediados de abril. A pesar de que este grupo se mantiene rentable -ganó 4.500 millones de euros el pasado año- su acción ha sido igualmente castigada y pierde el 52% desde hace un año. Otra holandesa, Aegon, baja el 63% en ese periodo y las francesas AGF y Axa, más del 40%. Aviva, la mayor del Reino Unido, perdió un tercio de su capitalización. Y la italiana Generali, gracias a una menor cartera de acciones, sólo cayó un 23%. Ninguna de las 28 mayores aseguradoras europeas, un club que no incluye a la exitosa Mapfre, ha ganado valor en los últimos 12 meses. El sector espera confirmar al menos que lo peor ha quedado atrás.