Francia

Raffarin pone límites al Estado de bienestar para cuadrar el presupuesto

Crecimiento cero'. Esta es la consigna del primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, para el gasto público durante este año y, si es posible, también de 2004. Tras haberse negado a imponer una política de rigor a los franceses y defendido a capa y espada una reducción de impuestos para 2003, el Gobierno galo parece convencido de que ha llegado el momento de poner en marcha medidas impopulares.

El ministro de Economía y Finanzas, Francis Mer, y el primer ministro, Raffarin, parecen volver a caminar por la misma senda para impedir a toda costa que el déficit público siga en aumento, tras haber descendido de manera continuada entre 1995 y 2001.

A la ya anunciada supresión de numerosas sucursales del Banco de Francia y de 100 de las 200 comisiones administrativas durante los próximos tres años, el Gobierno deja poco a poco entrever las medidas a tomar en la reforma del Estado.

El Ministerio de Economía ha propuesto que sólo uno de cada dos funcionarios civiles que se jubilen en 2004 sean reemplazados.

Uno de los colaboradores del ministro de Economía confió al diario Le Monde que, 'después de 54 años de continuo aumento del número de funcionarios, quizá habría que pararse'. El recorte significaría un ahorro de 500.000 empleos públicos, ya que de aquí al año 2012 el 40% de los funcionarios actuales se habrá jubilado. Por el momento sólo se salvarán de esta drástica medida los empleados de los Ministerios de Defensa, Interior y Justicia, considerados prioritarios por el presidente Jacques Chirac.

Por otra parte, el ministro de Sanidad, Jean-François Mattei, eligió el sábado de Semana Santa para reducir de forma discreta la subvención de 617 medicamentos. Considerada por la prensa como una medida 'brutal' en la tradición de ayuda pública francesa, a partir de 2004 y durante tres años, las arcas de la Seguridad Social sólo reembolsarán un 35% del precio de dichos medicamentos, en lugar del 85% actual. Además, otros 650 medicamentos dejarán de reembolsarse, por ser 'insuficientes y muy ineficaces', según Mattei.

Sanidad pública

La medida, que ha sido acogida con una cierta crítica por el medio farmacéutico y con mucha cólera por los consumidores, pretende contribuir a la reducción del déficit del sistema de sanidad público, en número rojos por primera vez desde 1999 y cuyo 'agujero' se eleva a 4.000 millones de euros, según el ministerio. Si bien el ahorro no ha sido todavía cuantificado, éste parece ser sólo el primer paso de profunda reforma de la Seguridad Social prevista por el Gobierno para este otoño.

En este clima de aceleradas medidas para reducir un déficit que se ha doblado sólo en un año, la reforma de las pensiones aparece como la más explosiva y al mismo tiempo 'urgente' para el Gobierno de Jean-Pierre Raffarin. æpermil;ste será el capítulo que aportará más ahorros al Ejecutivo, alrededor de 15.000 millones de euros, de los 28.000 necesarios para asegurar la cobertura a los pensionistas en 2040.

El secreto del éxito no será otro, según el Gobierno, que ampliar el periodo de cotización hasta los 42 años a partir de 2020 para el sector público y privado, anuncio que ha provocado una nueva movilización de los sindicatos para el próximo 13 de mayo, que ven en la reforma del Gobierno una clara 'regresión social'.

El funcionariado será el que soporte el mayor peso de esta reforma, que verá aumentada su cotización de 37,5 años a 40 años para recibir una pensión plena y su cotización sería igualada a aquélla del sector privado, pasando del 7,85% al 9,75%.