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Crisis Irak

EE UU ofrece cambiar el texto de la segunda resolución para ganar apoyos

Las negociaciones entre Washington y Londres para variar la letra de la última resolución, que aún no se ha presentado para ser votada ante el Consejo de Seguridad de la ONU, empezaron hace varios días. Ahora EE UU está dispuesto a incluir un ultimátum con un plazo de días, tal y como defiende Reino Unido, con el fin de limar las profundas diferencias que el texto inicial de esta resolución, copresentada por EE UU, Reino Unido y España, ha planteado en el Consejo.

Los miembros de Naciones Unidas contrarios al ataque contra Irak quieren más tiempo para los inspectores. China se sumó ayer a las amenazas de veto de Francia y Rusia si no se da más tiempo a los inspectores. El jefe de estos, Hans Blix, dijo el miércoles que para ello el equipo destinado en Bagdad necesitaría otros cuatro meses.

Fleischer reconoció ayer que las negociaciones están en pie. En una rueda de prensa en la sede neoyorquina de la ONU, Jack Straw, ministro de exteriores británico, aseguraba que están 'abiertos a discutir la redacción de la resolución y estudiar las sugerencias para mejorarla'.

En este sentido, el secretario de Estado, Colin Powell dijo ayer en una sesión ante una comisión del Senado, que 'incluso ahora, tan tarde, es momento para encontrar una solución pacífica'. El secretario de Estado dijo que relajar la presión sobre Sadam Husein mandaría un mensaje positivo a los 'tiranos de todo el mundo'. Ese mismo razonamiento fue repetido posteriormente por Straw.

Las palabras de Powell llegan apenas 24 horas después de que el alto cargo asegurara que EE UU podría ir solo con sus aliados y sin necesidad de la aprobación del Consejo de Seguridad.

El mensaje de confusión continua así después de que desde los Departamentos de Estado y Defensa se hayan multiplicado las apariciones con mensajes equívocas e incluso llegando a plantear que no se perseguiría la votación de esta última resolución. Ahora, fuentes diplomáticas aseguran que ésta podría votarse el día 13 y ayer The New York Times aseguraba que el Pentágono estaría listo en días para iniciar la acción militar si llegaba la orden.

Powell está, entre tanto, buscando el mayor apoyo posible en la ONU. Para ello se trasladó a Nueva York para entrevistarse con los ministros de Exteriores de sus más cercanos socios, Reino Unido y España, además de Qatar. Hoy, en el Consejo de Seguridad Blix dará cuenta de su último informe sobre el desarme de de Irak, del que ya adelantó que se habían producido progresos. Mientras, ante el Congreso ya se han dado algunas pistas de cuánto costaría desde el punto de vista militar estabilizar Irak tras la guerra. Según el secretario del Ejército, Thomas White serían entre 20.000 y 30.000 millones de dólares excluyendo el coste de los combates. El coste para la Marina sería similar mientras que el de la Fuerza Aérea se reduciría a 7.000 millones.

Fleischer aseguró que Bush seguía negociando con los líderes del Congreso un calendario para decidir cuándo determinar el lanzamiento del ataque. Es posible que el presidente comparta públicamente parte de estas discusiones en la madrugada del hoy (hora española) en la rueda de prensa no prevista hasta la mañana de ayer. Bush, que raramente ofrece este tipo de encuentros en la Casa Blanca (la última fue tras las elecciones de noviembre) hablará en su presentación de la guerra contra el terrorismo y de Irak pero sin fechas para el conflicto.

El precio del barril de crudo volvió a subir ayer en los mercados internacionales ante las renovadas expectativas de guerra. El barril de brent para entrega en mayo, el contrato más activo, subió casi un 2% hasta situarse en 32,6 dólares.

Irak produce el 3,5% del petróleo mundial y el conjunto del golfo Pérsico representa el 30% del total de crudo que se extrae en el mundo. La crisis que durante dos meses ha vivido Venezuela, que en condiciones normales supera al suministro de Irak, ha dejado el mercado con un nivel muy bajo de reservas y ha reducido la capacidad excedente de producción.

La situación es susceptible de empeorar porque las empresas no ven necesidad de reponer sus inventarios. La razón es que los precios del barril para entrega en los próximos meses son mucho más bajos que los actuales. Por ejemplo, el precio para febrero de 2004 es de 26,8 dólares. Acaparar crudo ahora es perder dinero en el futuro.

El Gobierno de Aznar impulsó la relación con Bagdad

Los contactos de alto nivel entre los Gobiernos español e iraquí aumentaron desde 1996, año de llegada del PP al poder, según aseguró ayer el diputado socialista Germà Bel, a partir de documentos oficiales a los que tuvo acceso su grupo parlamentario, informa Federico Castaño.El secretario de Estado de Comercio, Juan Costa, mantuvo el miércoles en el Congreso que el Gobierno interrumpió hace tres años el apoyo a Repsol para facilitarle contratos con Irak y que las últimas negociaciones entre la petrolera y el Gobierno de Bagdad se produjeron a finales de 1999. Sin embargo, un informe de la publicación Middle East Economic Survey de octubre pasado da cuenta de los acuerdos y de las negociaciones mantenidas por una docena de países para explotar campos de petróleo en Irak, entre ellos España e Italia, interesadas en el campo de Nasinya, con una capacidad de producción de 300.000 barriles por día. Según Bel, el documento, que Economía entregó incompleto el miércoles a la prensa, demuestra que Repsol mantuvo conversaciones con Irak al menos hasta el año pasado. José María Aznar también impulsó las relaciones diplomáticas con el régimen iraquí a partir de 1997, como lo demuestra el número de visitas realizadas a España por sus representantes, entre ellos el viceprimer ministro Tarek Aziz, y los titulares iraquíes de Exteriores, Transporte y Petróleo. En 2001 viajaron a Irak el entonces secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Miquel Nadal, y el responsable de Comercio, Juan Costa.

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