Escenario prebélico

Un atentado suicida en Israel causa 15 muertos y 40 heridos

La violencia volvió a azotar ayer Oriente Próximo. 15 personas murieron y otras 40 resultaron heridas en un atentado perpetrado en la localidad israelí de Haifa, en el norte del país.

El atentado es también el primero desde que el nuevo Gobierno asumió sus funciones la semana pasada. El ataque se registró contra un autobús de línea que se dirigía a la universidad de la ciudad, por lo que la mayoría de las víctimas son estudiantes.

El ministro de Defensa, Saúl Mofaz, convocó inmediatamente una reunión con los altos mandos del Ejército y de los servicios de seguridad, con lo que se espera que el ataque desencadene una oleada de represalias militares por parte de las Fuerzas Armadas israelíes. Estas ofensivas suelen desembocar a su vez en nuevos atentados reivindicativos que alimentan la espiral de violencia que vive la región desde hace dos años y medio.

El propio atentado tiene todos los visos de ser una respuesta a la operación de 'guerra abierta' que el Gobierno de Jerusalén ha declarado contra el Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) en las dos últimas semanas. Estas incursiones de las tropas hebreas contra los bastiones de los integristas islámicos se han saldado con más de 60 muertos.

'El atentado de Haifa es otro derramamiento de sangre de civiles israelíes inocentes. Israel no tolerará este terror y continuará tomando las medidas necesarias para erradicarlo', declaró ayer David Baker, uno de los portavoces del primer ministro, Ariel Sharon. La oficina de Sharon no tardó en culpar del atentado a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), presidida por Yasir Arafat.

El Gobierno palestino 'no ha hecho nada para evitar esta carnicería', declaró ayer la Administración. Arafat condenó inmediatamente el atentado y lamentó la muerte de civiles 'que no son parte de la guerra de aniquilación liderada por el Gobierno israelí contra el pueblo palestino'.

Israel mantiene bloqueada la mayor parte de los territorios palestinos, algo que ha sumido en la pobreza y desesperación a los habitantes de la zona, pero que el Ejecutivo hebreo considera la única medida eficaz para frenar el terrorismo. En ese sentido, la Administración afirmó el lunes pasado que durante febrero evitó 57 atentados de radicales palestinos.

Desde que estalló la Intifada en septiembre de 2000, casi 1.900 palestinos y más de 700 israelíes han muerto a causa del conflicto.