Viapack automatiza los procesos para la creación de catálogos de gran consumo

Desde agosto del año pasado, una sociedad española de nueva creación, Katrax e-Networks, ha logrado cerrar contratos con Danone, Damm, Unilever Frigo, Fontvella y LU Biscuits. El gancho para convencer a estas grandes marcas es una innovadora herramienta de colaboración que pone orden en los procesos de creación de catálogos de las grandes superficies.

Viapack es una tecnología propia desarrollada por un grupo de emprendedores procedentes del mundo del marketing, el gran consumo y la informática, que vieron un claro hueco en la gestión de la información relacionada con los productos. 'Normalmente pueden pasar dos semanas desde que la agencia fotografía un producto y se logra publicar en el catálogo de las ofertas mensuales de una gran superficie', comenta Jaime Nuñez, director general Katrax e-Networks.

'La mayoría de nuestros clientes, antes de que instalásemos nuestro sistema, no sabía siquiera dónde guardaban las fotos de los productos o sus fichas técnicas. Es una información que está generalmente sin organizar', explica Nuñez.

El servicio Viapack permite gestionar y mejorar los procesos en todos los eslabones de la cadena, desde la agencia que hace la fotografía hasta la imprenta que publica el folleto promocional de la gran superficie. La información no viaja, sino que queda disponible a través de una intranet a distintos niveles, según las obligaciones de las partes. La gran diferencia de Viapack es que relaciona la información para las tareas de marketing como son la descripción, las imágenes y la ficha logística con el código de barras de cada producto.

Los principales beneficios de Viapack son un ahorro importante en el tiempo de elaboración de sus folletos y una mejor relación con su cliente, ya no sólo con el consumidor final, que obtiene una información de mayor calidad, sino con la gran superficie, que ve facilitado su trabajo. 'Además de evitar daños mayores, como puede ser el no llegar publicar a tiempo una promoción'.

El precio de las licencias varía según el número de usuarios y de productos. La tarifa mínima es de 4.000 euros anuales y la instalación se amortiza antes del primer año de uso, según asegura Nuñez.

'Nuestros primeros clientes son grandes empresas que tienen un alto grado tecnológico y una gran preocupación por el cliente', explica Nuñez, que reconoce que los primeros pasos para dar a conocer su producto siendo una compañía de nueva creación e independiente están siendo difíciles, aunque la respuesta es muy positiva en cuanto prueban el producto. Su idea a largo plazo es lograr despertar también el interés de empresas más pequeñas.

Al mismo tiempo, la compañía ya está probando suerte en mercados extranjeros. De hecho, sus planes pasan por una expansión internacional que ya ha empezado con la puesta en marcha de varios proyectos, por el momento a prueba, en Portugal, Finlandia e Irlanda.

Katrax, respaldada financieramente por diversos inversores particulares, espera facturar unos 800.000 euros a finales de 2003 y lograr el punto de equilibrio en 2004.