Transporte

Renfe necesita un mínimo de seis meses para poner en marcha el AVE a Lleida

La apertura comercial del nuevo AVE Madrid-Lleida se debería demorar entre 6 y 12 meses, según los estudios preliminares realizados por los técnicos de Renfe, que acaban de hacerse cargo de la puesta en marcha de esta problemática infraestructura.

Este sombrío diagnóstico contrasta con las afirmaciones del secretario de Estado de infraestructuras, Benigno Blanco, realizadas anteayer y reiteradas ayer mismo, en las que asegura que la línea se abrirá al público en la segunda semana de marzo.

Por contra, según los expertos de la compañía ferroviaria, que de hecho han tomado el control del GIF, el ente público encargado hasta ahora de la puesta a punto de la línea, el estado de la misma es tan deficiente que la tarea que se presenta por delante es ardua y requerirá de varios meses de trabajo.

A las carencias de los equipos de señalización y control hay que sumar la falta de comprobación de todos los elementos de la infraestructura, desde el asentamiento de la vía sobre la plataforma, a la comprobación de la catenaria, que ha sido instalada de forma apresurada, según otras fuentes de la operadora, o el control de la geometría adecuada de los carriles. Este último punto requiere, por ejemplo, que el alineamiento de la vía sea analizado por un tren auscultador, algo que todavía no se ha hecho, según las mismas fuentes.

En todo caso, el problema más crítico de la línea es la señalización, o mejor dicho, la ausencia de señalización.

Como el sistema ASFA iba a ser subsidiario de los equipos principales, que debían incorporar el nuevo estándar europeo ERTMS pero que no están operativos, aquél no tiene ninguna funcionalidad sin contar con el paraguas de este segundo sistema.

En concreto, no existe un circuito eléctrico que conecte las señales en la vía con el centro de control y con los trenes para que éstos y el centro de mando tengan información sobre la situación de los convoyes y señales. Tampoco funciona el software que controla los desvíos en las estaciones.

Inservible

La desconexión efectiva del sistema hace totalmente inservible el centro de control de Zaragoza, que debería regular toda la línea.

Estas carencias fueron denunciadas hace meses por el, desde el jueves, nuevo responsable de la comisión mixta de emergencia creada por Fomento con técnicos de Renfe y GIF, Antonio Lanchares, director gerente de circulación de la operadora ferroviaria, según las mismas fuentes.

Lanchares alertó a los sindicatos sobre la situación, con el fin de que fuera denunciada en el consejo de administración de Renfe, pero la cúpula de Fomento, que se sienta en ese órgano, no dio crédito a la denuncia.

Fuentes oficiales de Renfe han declinado comentar tanto los trabajos del equipo técnico como las quejas de su personal sobre la situación de la línea.

Fomento cuenta con una opción para acelerar la apertura de la vía, el uso del control de los trenes a través del llamado bloqueo telefónico, inventado hace 100 años y que consiste en regular el paso de los trenes de forma visual desde las estaciones a través del teléfono y con el apoyo de semáforos.

De momento, Fomento ha encargado al comité de emergencia constituido por Renfe y GIF que elabora ese estudio sobre las carencias de la línea, que contemple las soluciones a tomar, con el objetivo de que la obra esté operativa el día 10 de marzo y se pueda abrir al público el 15.

Mientras tanto, ayer trascendió que se ha descubierto una sima de unos 5 metros, de entre 30 y 50 metros cúbicos de volumen, bajo las vías del AVE y la Ronda Sur ferroviaria en Zaragoza. El boquete fue descubierto por una empresa que construye una tubería de recogida de aguas pluviales.

Según informaron a Efe fuentes de Gobierno de Aragón, la sima fue localizada ayer en el kilómetro 303,500 de la línea de alta velocidad, en las proximidades de Zaragoza.

Una empresa que construye una tubería detectó el hueco y precisó que en ese lugar sólo hay dos metros de tierra entre la sima y la plataforma del AVE.

Respecto al sabotaje de la catenaria denunciado por Fomento el jueves, UGT declaró ayer que no fue tal, sino una avería más de la línea.

Batería de preguntas al Gobierno por parte de la oposición

El Partido Socialista y CiU han decidido lanzar una batería de preguntas e interpelaciones sobre los retrasos y problemas de la nueva línea de alta velocidad Madrid-Lleida.El Grupo Parlamentario Socialista ha dirigido al Gobierno 10 preguntas relativas a la situación creada en la línea, cuyos viajes promocionales fueron suspendidos ante la falta de medidas de seguridad. Según informa el principal partido de la oposición, estas preguntas se dirigen al Ejecutivo por parte de la diputada María de las Mercedes Gallizo para ser contestadas por escrito. En las preguntas se le pide al Gobierno que explique las razones por las que se han programado estos viajes promocionales sin estar decidida la fecha de la inauguración oficial de la línea y los motivos por los que se han llevado a cabo sin que se hubieran efectuado las pruebas pertinentes al buen funcionamiento de la línea y sin contar con medidas de seguridad y control. Asimismo, el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, comparecerá el próximo miércoles en el pleno del Congreso para responder a preguntas del grupo catalán de CiU sobre el retraso que sufre la puesta en servicio del AVE. La presencia de Álvarez-Cascos ha sido solicitada por CiU para que informe también sobre la dimisión del presidente del Ente Público Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF), Juan Carlos Barrón, presentada como consecuencia de los problemas del tren. Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, aseveró ayer que 'nosotros mantenemos que el AVE entre Madrid y Barcelona estará en funcionamiento, tal y como estaba previsto, en el año 2004', a pesar de los retrasos que registran las obras. Rajoy señaló que las terminaciones con demora de obras públicas, tanto ferroviarias como autopistas o grandes autovías, 'no es, por desgracia, algo inusual'.