Alimentación

El grupo holandés de distribución Ahold infló sus cuentas en más de 500 millones

El presidente de la holandesa Ahold, Cees van der Hoeven, dimitió hoy de su cargo, así como su director financiero, Michael Meurs, después de que el grupo de alimentación anunciara que reformulará sus resultados de 2000, 2001 y los tres primeros trimestres de 2002, 'inflados' en más de 500 millones de dólares. La cadena de distribución recibirá un crédito bancario de 3.100 millones para hacer frente, "durante un año", a posibles "gastos inesperados" que puedan derivarse de este escándalo.

"Ahold anuncia que su beneficio neto y su beneficio por acción a finales de 2002 serán bastante más bajos de lo previsto. Esto se debe principalmente a haber declarado mayores ingresos en la división de servicio alimentario en Estados Unidos", explicó el grupo, cuyas acciones se han desplomado más un 63,03% en la Bolsa de Amsterdam, hasta 3,59 euros. El disgusto ha afectado a las empresas con

participaciones en Ahold: Los títulos de ING y Aegon se han dejado un 6,68 y un 6,61%, respectivamente, mientras que los de Fortis descendieron un 3,84%.

La dirección de Ahold está investigando también la legalidad de varias transacciones efectuadas en su filial argentina Disco que espera "no tengan un fuerte impacto sobre la empresa". "Hasta el final de la investigación es difícil determinar el impacto financiero", indicó el grupo, que ha retrasado la publicación de sus resultados anuales prevista el 5 de marzo. Cuatro directivos han sido destituidos del comité directivo de Disco en Argentina.

Penalizadas sus calificaciones

La agencia de calificación financiera Standard and Poor's ha decidido rebajar la calificación de Ahold al nivel de bonos basura, mientras que Moody's ha colocado bajo vigilancia con implicación negativa la nota de la deuda a largo plazo ¢Baa3¢ de la compañía. SP rebajó a ¢bonos basura¢ el rating de la deuda a largo plazo de la compañía frente al anterior ¢BBB¢. Además, recortó desde ¢A-2¢ hasta ¢B¢, el de la deuda a corto. Esta decisión se debe a la "debilitada" posición financiera de Ahold y a las incertidumbres que se derivan de su actual posición de liquidez.