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Hidrocarburos

Economía levantará a las petroleras la prohibición de abrir más gasolineras

Esta limitación formaba parte del ambicioso paquete de medidas liberalizadoras que aprobó el Gobierno en junio de 2000 con el objetivo de introducir más competencia en numerosos mercados y lograr un mayor crecimiento económico con menos inflación.

Entre Repsol YPF y Cepsa controlaban en 2000 más del 67% del mercado, por volumen total de ventas, y la medida lo que pretendía era precisamente arañar parte de esa cuota para que fuera a parar al resto de operadores del mercado, cuyas participaciones se encuentran muy lejos de esas cifras (BP, la tercera gran petrolera apenas representa un 12% del mercado). Para conseguir esa mayor competencia, a la vez que se imponían dichas prohibiciones a las dos líderes, se facilitó a los grandes establecimientos comerciales la incorporación a sus instalaciones de una gasolinera.

Además, y en paralelo a este decreto, el Gobierno encargó la elaboración de un informe, en colaboración con las comunidades autónomas, sobre la distribución del parque nacional de gasolineras y qué número de nuevas aperturas tendrían que producirse al año para acercar las ratios españolas de número de gasolineras por habitante o por vehículos a las medias europeas.

En este estudio se estimó que un ritmo de aperturas adecuado era 450 nuevos puntos de venta cada año, cifra que no se ha logrado alcanzar ningún año desde entonces. En 1999 se abrieron 249 nuevas estaciones de servicio, en 2000 un total de 190 y en 2001 apenas 99. A falta de conocer la cifra cerrada correspondiente al pasado ejercicio, fuentes del sector estiman que en el mejor de los casos se habrá mejorado levemente el dato de 2001, pero no se habrá logrado, de ninguna manera, alcanzar las 450 aperturas y tampoco variar ostensiblemente las cuotas de mercado, ni por puntos de venta, ni por volumen global de ventas.

Estas fuentes atribuyen al alto coste (unos 600.000 euros de media) que supone poner en marcha una estación de servicio el escaso éxito que en lo que se refiere al incremento neto de puntos de venta ha tenido el plan liberalizador del Ejecutivo.

Por su parte, fuentes del Ministerio de Economía han reconocido a este periódico que el ritmo de nuevas aperturas ha resultado decepcionante y atribuyen buena parte de ese pobre resultado a las trabas urbanísticas que siguen imponiendo los ayuntamientos a la instalación en sus territorios de nuevas gasolineras, lo que explica que la decisión de no prorrogar por más tiempo las actuales limitaciones esté ya tomada.

Desde Repsol y Cepsa aseguran que una vez levantada la prohibición, no cambiarán radicalmente su actual política de red. 'Pretendemos seguir optimizando nuestros puntos de venta, cerrando aquellas estaciones menos rentables y aumentando nuestra presencia donde más nos interese', comenta un portavoz de Cepsa. Repsol finalizó 2002 con 3.653 gasolineras, frente a las 3.731 de 2000 y Cepsa acabó el pasado año con 1.674 puntos de venta.

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