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Citibank gana un 13,23% más en el 2002 gracias a su negocio de tarjetas

Citibank España incrementó su beneficio neto en el 2002 en un 13,23%, hasta los 27,34 millones de euros, gracias al impulso del negocio de tarjetas, que ha permitido a la entidad fortalecer los principales márgenes de su cuenta de resultados y paliar la caída sufrida en préstamos personales.

Según el consejero y director financiero de Citibank, Juan Carlos Sancho, la caída de los tipos ha beneficiado al banco, ya que ha permitido sacar mayor rentabilidad a productos como las tarjetas, que cuentan con tipos fijos, así como al resto de créditos. Citibank España cuenta actualmente con unas 380.000 tarjetas y confía en que en dos o tres años este número se duplique.

El impulso del negocio de tarjetas permitió al margen de intermediación del banco -la diferencia entre lo que se paga por los depósitos y se percibe por los créditos- crecer a una tasa del 17,43%, hasta los 166,9 millones de euros. El menor volumen de cuentas corrientes e imposiciones a plazo, que cayeron en un 11,47%, también ayudó a incrementar el margen financiero, pero por contra hizo que se resintieran las comisiones percibidas, en un 17,26%.

El margen ordinario de la entidad creció un 10,14%, hasta los 181,3 millones de euros, en tanto que los resultados de los productos de explotación crecieron un 445%, hasta 16,6 millones de euros, debido a la facturación de los servicios que el Centro Operativo de Barcelona presta a Citibank en seis países de Europa.

Con este incremento y con unos gastos que crecieron un 2,3%, el margen de explotación de la entidad se elevó un 83,26%, aunque este porcentaje no se pudo mantener en la parte baja de la cuenta de resultados, debido a las provisiones que ha ejecutado el banco para cubrir "de una manera más conservadora", dijo Sancho, las insolvencias de tarjetas.

En cuanto al balance del grupo, los créditos con garantía hipotecaria aumentaron un 5,82%, hasta 1.279 millones de euros, en tanto que el volumen de préstamos personales cayó un 21,33%, hasta 766 millones, debido a que la entidad está abandonando paulatinamente la financiación de automóviles.

El ratio de morosidad se ha incrementado del 2,30 al 3,5%, debido a la mayor prudencia con la que calculan los riesgos del negocio de tarjetas, en tanto que su ratio de eficiencia -el porcentaje de ingresos ordinarios que consumen los gastos- se elevó al 72%, frente al 70% de 2001.

En cuanto a los fondos de inversión, el número de clientes creció un 14,24%, aunque el patrimonio cayó en un 6,21%, hasta los 1.436 millones de euros.