Mercado de la tierra

Canarias y Valencia, las regiones con la tierra más cara

Agricultura tiene ya listos los resultados de la encuesta de precios de la tierra referentes a cultivos y comunidades autónomas en 2001, y sus conclusiones plasman sobre el papel lo que era un clamor en el campo español durante los últimos cinco años: éste ha sido el lustro del aceite y del vino.

Tanto la superficie como el número de explotaciones dedicados a uvas y aceituna de transformación se han disparado en los últimos años y lo mismo ha ocurrido con el precio de la hectárea dedicada a estos cultivos.

El coste de los olivares y las viñas ha crecido 61 y 48 puntos respectivamente desde 1997 mientras que otras producciones lo han hecho en proporciones inferiores (38 las tierras de labor, 18 los cultivos protegidos, 36 los cítricos o solamente 8 puntos los prados de regadío).

En secano, la hectárea de olivar, por ejemplo, ha crecido casi un 800% y la de viñedo cerca de un 400 desde 1983, año en el que el Ministerio de Agricultura comenzó a elaborar la encuesta de precios de la tierra. Cuesta ahora 16.099 euros en el primer caso y 11.677 en el segundo.

Y además en regadío la cifra casi se dobla en el olivar, hasta los 31.759 euros, y en viñedo se dispara considerablemente, hasta 17.274 euros.

Las explotaciones de vides y olivar se pusieron tan de moda que la Comisión Europea se vio obligada a prohibir taxativamente, a finales de los noventa, nuevas plantaciones de estos cultivos para evitar su superproducción. Pero reaccionó tarde y hoy los mercados del vino y del aceite sufren un estrangulamiento preocupante en el primer caso y, según los indicios, esperanzador en el segundo.

Pese a esta tendencia, estas dos producciones ni siquiera se acercan a los precios que registran, por ejemplo, las explotaciones de plátanos, que lideran indiscutiblemente el ranking de precios de la tierra en España, con 191.976 euros la hectárea; los cultivos protegidos, donde los 10.000 metros cuadrados son vendidos a 76.491 euros de media; los cítricos, 49.436 los mandarinos o 44.207 los naranjos.

En consecuencia, por comunidades autónomas las fincas son más caras que en ningún sitio en Canarias, donde el precio medio de la hectárea es de 72.395 euros.

Esta comunidad lidera ahora el ranking después de que la nueva metodología de cálculo despojara de este privilegio a las explotaciones del País Vasco, cuya ponderación se hacía hasta ahora sin contar las tierras de labor de secano, los prados naturales y los pastizales.

Con estas nuevas superficies la hectárea cuesta en esta región 11.931 euros, cantidad superada por los 19.513 de Valencia, los 13.589 euros de Andalucía, los 13.473 que cuesta la hectárea de media en Galicia y los 12.880 de Baleares.

Cultivos de moda

Sin embargo, salvo el caso canario, donde los astronómicos precios del plátano empujan irremisiblemente los costes generales de la tierra hasta liderar incluso el crecimiento de los últimos años, la hectárea ha crecido más allí donde se asientan los antes aludidos cultivos de moda.

Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura producen el 93% del aceite que genera España y casi el 60% de todo el vino. Son, por tanto, estas tierras las que han visto crecer sus precios más vertiginosamente. Estas dos regiones son las únicas cuyas explotaciones han sido valoradas por encima de la media nacional durante los últimos cinco años.

Así, las tierras castellanas son 63 puntos más caras desde 1997, las andaluzas 52 y las extremeñas 49. Acompañan a estas regiones en los primeros puestos de crecimiento, Canarias, Murcia, gracias al empuje experimentado por las explotaciones de limoneros, y Madrid, por razones ajenas a la agricultura.

Por abajo destaca la estabilidad de las zonas húmedas. Por ejemplo, las tierras cántabras sólo han crecido un punto en estos cinco años, las asturianas ocho y las navarras nueve.

Los precios medios generales no acusan en su totalidad estas subidas y siguen ubicando a Extremadura, Castilla y León, acompañadas de Aragón, en los últimos puestos del ranking, que dominan Canarias, Valencia, Andalucía y Galicia.