Nueva política

SCH cambia de estrategia y abre oficinas por primera vez desde la fusión

Santander Central Hispano da por cerrado el proceso de reducción de red iniciado en 1999 a raíz de su fusión para eliminar duplicidades y bajar costes y, después de haber clausurado 1.600 oficinas, prevé abrir 110 sucursales durante el ejercicio 2003, según ha informado hoy su director general de banca comercial, Enrique García Candelas.

El número responde a las inauguraciones previstas para su banca comercial en España, excluído el resto de divisiones de banca especializada, Latinoamérica y Banesto, que, entre enero y septiembre de este año, ha echado el cierre a 335 oficinas.

Con estas aperturas, la red pasará a unas 2.715 oficinas, frente a las 2.605 actuales, de las que la mayoría (2.346) corresponden a banca universal y 164 a empresas, 33 están instaladas en 33 en universidades y 62 en grandes superficies.

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Según ha explicado, una vez reorganizada la red heredada de la fusión, el banco apuesta "por el crecimiento", con el objetivo de aumentar los ingresos y arañar cuota de mercado a la banca en entre 0,50 y 0,75 puntos durante 2003.

Las nuevas aperturas irán acompañadas por la contratación de entre 500 y 600 profesionales, en su mayor parte comerciales. Además no planea acometer nuevos planes de prejubilaciones masivos como los realizados en los últimos años con cargo a reservas, lo que permitirá que el saldo de nuevas contrataciones será positivo "por primera vez desde la fusión" frente al número de bajas, subrayó García Candelas.

Durante 2003, entre 400 y 500 trabajadores podrían dejar la entidad por diversos motivos: rescisión de la relación laboral, fallecimiento o por la suscripción de los planes habituales de prejubilaciones que tienen las entidades. Así, la división de banca comercial elevaría su plantilla en unos 100 profesionales, desde los 18.812 trabajadores actuales.

Esto contrasta con el reajuste de los últimos años, que sólo en los nueve primeros meses de 2002, ha supuesto adelgazar la plantilla en 2.194 puestos de trabajo, que ascenderán a "en torno" a 3.000 a finales de año. Este proceso ha hecho que el margen ordinario por empleado haya pasado de 157 euros a finales de 2000 a unos 193 en septiembre de este año.