Comercio exterior

La desaceleración aumenta la morosidad comercial en España

La desaceleración de la economía española, que reflejan los datos del Ministerio de Economía y los últimos informes del Banco de España, está empezando a repercutir en la actividad de las empresas que, afectadas por una caída de la rentabilidad, han aumentado la frecuencia y magnitud de sus impagos comerciales.

Este deterioro en el comportamiento de los pagos se refleja ya en las conclusiones del último informe sobre riesgo-país del grupo francés Coface, líder del seguro de crédito a la exportación, que analiza la evolución económica de las principales economías mundiales y de los países emergentes durante el tercer trimestre de este año.

Un periodo en el que los datos de la Contabilidad Nacional de España reflejan un crecimiento económico del 1,8%, la tasa más baja desde 1993, que valida el diagnóstico de los técnicos de Coface en su análisis sobre la economía española, cuando afirman que 'la actividad se ha ralentizado' como consecuencia, fundamentalmente, del 'débil crecimiento de las exportaciones'.

'La ralentización europea, sobre todo en Alemania, segundo mayor cliente del país, pesa en la economía al igual que el debilitamiento de los ingresos por turismo', afirman, al tiempo que denuncian también cómo 'el consumo de los hogares pierde dinamismo'. En este contexto, añaden, 'la inversión en bienes de equipo se ve penalizada mientras que el gasto en el sector de construcción sigue bien orientado'.

La consecuencia de esta 'ralentización coyuntural', como se define a la situación española en el informe, es una menor rentabilidad de las empresas 'acostumbradas a constantes incrementos en sus volúmenes de negocio', mientras que el sector bancario, que recuerda que está muy extendido en América Latina, 'se caracteriza por una dura vigilancia en la concesión de préstamos'.

Ante esta situación, Coface advierte que 'la frecuencia y magnitud de los incidentes de pago va en aumento', aunque por el momento no se plantea revisar la calificación de riesgo de España, que mantiene la categoría A1, similar a la de Francia y el Reino Unido, y por encima de Italia y Alemania. Esta calificación incluye a los países con una situación política y económica 'muy estable' y con probabilidades de quiebras o suspensiones de pagos empresariales 'muy escasas'.

La recuperación se retrasa hasta primeros de año

El informe trimestral sobre riesgo-país de Coface constata, a nivel mundial, que el verano de 2002 se ha caracterizado por una mayor caída de los valores bursátil y por un nuevo clima de desconfianza de los inversores hacia los países emergentes, por lo que 'no se espera una recuperación de la economía mundial hasta principios de año'. Para los países industrializados señala que el restablecimiento de unas condiciones favorables a la inversión 'sigue rodeado de incertidumbres', especialmente ante los riesgos de un conflicto entre EE UU e Irak, mientras que el consumo de los hogares, único impulsor de la actividad, 'va en descenso'. Respecto a los países emergentes, la recuperación va a depender del restablecimiento de los mercados financieros y del dinamismo de la demanda mundial, además del posible conflicto con Irak.