Acuerdo

La protección por riesgos profesionales a los autónomos será realidad a comienzos del 2003

Las cotizaciones sociales que deberán abonar, de forma voluntaria, los trabajadores autónomos por tener acceso a la cobertura por accidentes laborales y enfermedades profesionales a partir del 1 de enero de 2003 serán "prácticamente similares" a las establecidas para el Régimen General, según han señalado los secretarios generales de ATA y UPTA, Lorenzo Amor y Sebastián Reyna, tras asistir a la reunión que ha celebrado la Plataforma Nacional del Autónomo con el secretario de Estado de la Seguridad Social y el secretario general de Empleo, Gerardo Camps y Juan Chozas.

Amor ha precisado que para que los trabajadores por cuenta propia puedan acceder a la cobertura por riesgos profesionales tendrán "lógicamente" que cotizar por incapacidad temporal (IT).

La regulación de las cotizaciones por riesgos profesionales para los trabajadores autónomos se realizará a través de un reglamento para los trabajadores por cuenta propia, tal y como ha explicado Reyna, que también ha aclarado que el Gobierno se ha comprometido a aprobar en el Consejo de Ministros del próximo 27 de diciembre un decreto por el que los trabajadores mayores de 55 años encuadrados en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) podrán acceder a la incapacidad total permanente cualificada desde el 1 de enero de 2003. En cuanto a la posibilidad de que los autónomos puedan cogerse la baja por incapacidad temporal a partir del cuarto día, en lugar del decimoquinto como ocurre actualmente, Amor ha apuntado que el Ejecutivo está estudiando esta medida y su aprobación para el próximo año. El portavoz de la Plataforma del Autónomo también ha manifestado que el Gobierno está analizando otras medidas demandas por el colectivo, como la posibilidad de contratar familiares directos y de rebajar las cotizaciones sociales a los jóvenes emprendedores en sus primeros años de actividad.

Amor ha valorado el encuentro de esta mañana por cuanto afianza la presencia de los representantes de los autónomos en el diálogo social a pesar de las presiones de la patronal para negarles su papel como interlocutores.