Argentina

Lavagna anuncia el fin del 'corralito' financiero a partir del próximo lunes

El gobierno argentino ha anunciado que desde el próximo lunes se eliminarán todos los límites para el retiro de dinero en efectivo de cuentas bancarias, una restricción que regía desde diciembre del 2001 y que había enfurecido a muchos ahorradores.

"A partir del lunes se levantan totalmente las restricciones que tienen que ver con cuentas a la vista. Esto es, las cajas de ahorro y las cuentas corrientes pueden pasar todas a ser cuentas libres y, en consecuencia, sin ningún tipo de restricción en su uso", anunció en una conferencia de prensa el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

El límite de retiro en efectivo de cuentas corrientes y cajas de ahorro era de 2.000 pesos por mes. Lavagna ha asegurado que la medida libera unos 21.000 millones de pesos (casi 6.000 millones de euros).

Sin embargo, lo que aún genera malestar entre los ahorradores es el hecho de que los depósitos a plazo fijo siguen congelados, una medida que decidió el presidente Eduardo Duhalde en enero. Al 31 de octubre estos depósitos totalizaban 9.300 millones de pesos (2.572 millones de euros).

Esa cifra era originalmente de 30.000 millones de pesos, pero se fue reduciendo después de que el gobierno lanzara dos planes para canjear los ahorros congelados por títulos públicos.

Lavagna opina que el efecto de la medida "debería ser positivo, pero dejemos que sean los ciudadanos argentinos los que lo decidan".

Los bancos perdieron casi un cuarto de sus depósitos en el 2001 por el temor de los clientes a que sus ahorros fueran confiscados, medida que finalmente sí tuvo lugar.

Esa fuga de depósitos obligó al ex presidente Fernando de la Rúa a aplicar el 3 de diciembre del 2001 los límites para los retiros en efectivo. Un mes después Duhalde aplicó el congelamiento de los plazos fijos.

En los últimos meses, los bancos comenzaron a ganar depósitos ante una mayor estabilidad de la economía local, lo que permitió al gobierno levantar las restricciones.

Lavagna cree que la liberación de los fondos no debería afectar la estabilidad lograda desde julio en el tipo de cambio.