Los fondos de renta fija retoman el liderazgo de las rentabilidades
La reducción de tipos de interés en Estados Unidos y su mantenimiento, se supone que momentáneo, en la zona Euro, han causado malestar e inseguridad en las Bolsas y, en paralelo, han reforzado la confianza en la renta fija. Se da por seguro entre los analistas y entre los inversores que hay márgenes todavía importantes para flexibilizar las políticas monetarias, en especial en la zona euro, por lo que existe en consecuencia un interesante margen de ganancia en algunos tipos de fondos.
Los fondos de renta fija, en especial los que actúan en los mercados a medio y largo plazo, han reforzado sus rentabilidades durante los últimos días.
La renta fija a largo es, en efecto, el segmento de los fondos de inversión en el que se han producido los mayores avances durante la segunda mitad de la semana pasada. Con ganancias acumuladas en lo que va de año por encima del 6% en algunos casos, y muchos fondos con rendimientos por encima de la tasa de inflación, la renta fija sigue presentando la mejor opción para rentabilizar el dinero de los inversores.
El recorrido alcista de los fondos de inversión de renta fija no parece agotado por el momento, según la mayor parte de las previsiones. La ganancia media de estos fondos es superior al 3% en lo que va de año, una subida que supera a la de las restantes familias de fondos, tanto las re renta fija a corto plazo como las de los fondos monetarios o Fiamm.
El Banco Central Europeo (BCE) bajará sus tipos de interés previsiblemente en los primeros días del próximo mes de diciembre, por lo que los mercados mantienen una expectativa de disminución de los tipos a largo plazo que se traducen en aumentos de las valoraciones en los activos de renta fija y, por lo tanto, en mayores ganancias para los fondos de este tipo. Las estimaciones de rentabilidad adicional para los dos meses finales del año se sitúan entre uno y dos puntos de interés.
A finales de año, los fondos de renta fija a largo plazo más rentables pueden acabar con ganancias acumuladas en torno al 7,5% e incluso al 8%, unos rendimientos que a principios de año cualquier inversor suscribiría como buenos sin dudarlo.
La conveniencia de cambiar de fondo desde la renta fija a la renta variable, una tentación que muchos inversores estarán sometiendo a análisis de cara a las próximas semanas, puede verse entorpecida por el momento. Quizás hasta que a principios de diciembre el BCE adopte finalmente su esperado giro en la política monetaria y a expensas de que los indicadores económicos muestran un perfil algo más optimista, la mejor alternativa se encuentra en los fondos de perfil más defensivo.
En los fondos de renta variable, las pérdidas acumuladas siguen pesando como una losa y en el curso de la semana recién concluida apenas se han visto recortadas más que en algunos sectores muy aislados, como el tecnológico. Este sector es, no obstante, el más castigado en lo que va de año.
La recuperación de la renta variable iniciada en octubre se ha detenido de forma brusca esta semana. El balance de cinco semanas en alza es, en todo caso, muy modesto, ya que los fondos sólo han podido recortar sus pérdidas en torno a un 10%.
Barclays Bonos Corporativos, líder a corto plazo
Las caídas de tipos no han impedido que algunos fondos de renta fija a corto plazo sigan resultando interesantes para el inversor. Barclays tiene dos o tres fondos en este segmento del mercado con rendimientos bastante aceptables. El mejor de ellos es un fondo especializado en bonos emitidos por compañías privadas, en especial en el mercado alemán, el mercado pfanbriefe, y en el mercado francés, que son los dos mercados de referencia dentro de la zona euro para los bonos de renta fija privada. El mercado corporativo alemán es mayor aún que el de Deuda Pública y los bonos cuentan con una garantía reforzada, ya que se trata de bonos emitidos por entidades financieras con la garantía del Estado, es decir, con un grado de garantía doble. Es, además, un mercado muy líquido y que tiene la consideración de mercado refugio. El fondo invierte en bonos emitidos por compañías que, como mínimo, tengan una calificación de BBB-, es decir, el último nivel de calidad crediticia antes de entrar en los bonos 'basura' y con una duración de la cartera inferior a los dos años. 'En estos momentos estamos con una duración de cartera media de 1,90 años y como media mantenemos la máxima calificación de riesgo en nuestra cartera, la de AAA,. con un 91% de los activos concentrados en bonos de los mercados alemán y francés', explica Alfonso Gurtubay, director de renta fija de la gestora de Barclays. El fondo presenta una expectativa de rentabilidad del orden del 3,5% a doce meses vista ya que se trata de un fondo conservador, aunque no descarta tomar posiciones en un futuro con algo más de riesgo de interés, posicionándose a plazos más largos, en función de cómo se desarrolle la política monetaria en la zona euro.
La tecnología, una excepción en renta variable
La recuperación de los fondos especializados en compañías tecnológicas ha consumado dos semanas en alza, en especial tras la reacción alcista experimentada por las cotizaciones de Microsoft. Esta semana, los fondos con mayor capacidad de reacción han sido todos del sector tecnológico, con ganancias semanales comprendidas entre el 5% y el 8%.Estos fondos mantienen todavía elevadas pérdidas acumuladas en el conjunto del año, a pesar de que en el corto periodo transcurrido del mes de noviembre las minusvalías se han recortado en proporciones muy elevadas. Los fondos de este grupo que más pierden en lo que va de año registran caídas superiores al 45%, en contraste con pérdidas que han llegado a superar en algunos momentos el 60% no hace mucho todavía, en septiembre.