De Lisboa a Madrid vía Colonia para ser más rápidos
Mover paquetes. æpermil;ste es el negocio de UPS, que desde Colonia y con 31 vuelos diarios demuestra que la línea recta no es más veloz
Diez y media de la noche. Aeropuerto de Colonia/Bonn. El centro aéreo de distribución (conocido por su expresión en inglés hub) de UPS (United Parcel Service) se despierta cuando la vida en la ciudad se apaga. Desde esta hora y hasta las dos y media de la madrugada aterrizarán y despegarán 31 vuelos y se clasificarán unos 145.000 paquetes. El objetivo, que lleguen a su destino antes de las ocho de la mañana.
El avión procedente de Barcelona ha aterrizado cinco minutos antes de la hora prevista, las once y media de la noche. El aeropuerto de Oporto ha sufrido un apagón, así que el vuelo de UPS traerá un retraso de media hora. El cargamento de Oslo está ya en las cintas de clasificación.
Todos los aviones que llegan a Colonia traen una carga repartida con un criterio, comunitarios y extra comunitarios. Al salir de Colonia, el avión de Barcelona volverá a la Ciudad Condal y finalizará su trayecto en Valencia sólo con paquetes para España. Al igual que el avión de Oslo, que volverá a la capital noruega con paquetes para este país. Entre la entrada y la salida habrán pasado unos 50 minutos. En este tiempo, gracias a la informática y al hombre, una media de 52.000 paquetes desfila por cintas y cae en cajones según su destino.
Pensar que una carga de Lisboa podría llegar directamente a su destino en Madrid o Roma sin pasar antes por Colonia sería pensar en una gran flota de aviones que permitiera volar desde una ciudad al resto de capitales europeas y además llegar a su destino en hora. Según explica Ignacio Chico, director comercial de UPS para España y Portugal, el aeropuerto de Colonia fue elegido por la compañía en 1986 por estar en un enclave estratégico por su cercanía a los principales centros de negocio de Europa, es el que menos cierra en esta zona por cuestiones meteorológicas y ofrece un mercado laboral flexible que ha permitido a UPS contratar a más de 1.600 personas para que trabajen en turnos de tres horas.
Entre la zona de los muelles de carga y descarga en el aeropuerto de Colonia y el edificio central de UPS, hay una superficie en obras rodeada de luces. Es parte de los 30.000 metros cuadrados que UPS utilizará para ampliar sus instalaciones (en la actualidad de más de 20.000 metros cuadrados) en este aeropuerto.
Según los planes de expansión de la compañía, con esta ampliación se prevé alcanzar una capacidad de clasificación de más del doble de la actual y supondrá incrementar más de 700 los puestos de trabajo en esta ciudad. Hoy, en Madrid, cualquier empresa puede ofrecer a sus clientes un desayuno con los famosos pasteles de Belén recién traídos de Lisboa vía Colonia. En el futuro, quizá se cenen la noche anterior.
La mano invisible del comercio online
Los empleados de UPS tienen, en todo momento, localizada la mercancía que manipulan en cualquier lugar del mundo. Desde la recepción de un paquete hasta su entrega, pasa por diversos escáners cada vez que cambia de lugar. Esta información se recoge en un ordenador central, que manda los datos a cada uno de los puntos intermedios por los que va a transitar. Así, con el avión en el aire, los encargados de UPS pueden ir ya solicitando en el aeropuerto de que se trate el predespacho de las mercancías en aduanas. Este servicio de seguimiento junto a los servicios de retorno (distintas opciones para organizar la devolución de mercancías) supone un gran atractivo para las empresas de comercio electrónico. Desde la página en Internet de la tienda virtual, el cliente puede ver el trayecto de su pedido. Detrás está UPS, que permite a las empresas conectarse a un ordenador central para acceder al dato. En 2001, UPS Europa tuvo unos ingresos de 30.600 millones de dólares y repartió 13,6 millones de paquetes al día.