Educación

Protesta masiva contra la Ley de Calidad de la Enseñanza

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, manifestó en una conferencia de prensa que los índices de participación 'reflejan claramente que la gran mayoría del profesorado está sustantivamente de acuerdo con los ejes fundamentales de la reforma educativa'.

Preguntada sobre la participación que hubiera sido necesaria para que el Gobierno retirara el proyecto de ley, la ministra contestó que el Ejecutivo 'ha sentido el aliento constante de los profesores para que se haga la reforma, voten lo que voten, como han dicho de forma explícita. También lo han hecho muchos padres'.

Los datos de participación en la huelga son 'inequívocos' de ese apoyo a la reforma, según la ministra, quien pidió a los convocantes del paro, 'que no han querido debatir' y que 'claramente no constituyen la mayoría', que 'abandonen su posición de confrontación radical y desarrollen una actitud serena y reflexiva ante un tema de tanta trascendencia como es la educación'.

La ministra manifestó que en el trámite del proyecto de ley en el Senado 'el grupo popular tendrá una actitud abierta y recogerá todo lo que pueda mejorar el proyecto, pero no la negación del proyecto', como las enmiendas del PSOE.

Varios detenidos

FETE-UGT y CC OO calificaron de 'éxito' la jornada de huelga en la enseñanza pública no universitaria, que, según sus datos, ha sido secundada por más del 70% de los docentes y el 90% de los alumnos. El seguimiento fue desigual por comunidades, ya que mientras en Madrid los datos del Gobierno hablaban de menos de un 20%, y de un 60% los sindicales, en Cataluña el seguimiento fue superior.

Además, se celebraron marchas y manifestaciones en medio centenar de ciudades, con abultado seguimiento en Madrid y Barcelona. En este sentido, indica que la marcha celebrada ayer por la mañana en Madrid congregó a más de 100.000 personas entre padres, profesores, alumnos y personalidades del mundo de la política y la cultura.

En la manifestación de Barcelona, agentes antidisturbios de la Policía Nacional cargaron tres veces contra unos 300 estudiantes de secundaria que se habían concentrado ante la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña para protestar contra la Ley de la Calidad de la Educación y que tiraron piedras, botellas, tomates y huevos.

Diez personas (cinco manifestantes, cuatro agentes de policía y un guardia urbano) resultaron heridas después de los choques entre las fuerzas de seguridad y un grupo de jóvenes violentos registrados frente a la Delegación del Gobierno en Cataluña.