Tokio presiona al banco central para que fije un objetivo de inflación
El ministro japonés de Servicios Económicos y Financieros, Heizo Takenaka, instó ayer al Banco Central de Japón a que fije un objetivo de inflación, para frenar así la caída de los beneficios corporativos y el dramático incremento del valor de la deuda.
La autoridad monetaria publicará hoy el resultado de las deliberación de su comité de política monetaria y todos los analistas apuestan porque mantendrá sin cambios los tipos de interés, que ya están próximos a cero. A pesar de las presiones de Tokio, el gobernador del banco central, Masaru Hayami, ya ha expresado su negativa a fijar objetivos inflacionarios. Hayami ha devuelto la pelota al campo del Gobierno asegurando que la obligación de la Administración nipona es abordar el problema de la ingente cantidad de créditos incobrables. El responsable del banco central insiste en que la entidad no puede hacer nada más para sacar al país de una década de recesión.
El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kenneth Rogoff, también incidió ayer en el problema de los créditos y la crisis de las empresas niponas. Rogoff pidió al Gobierno de Junichiro Koizumi 'una profunda reestructuración del sistema bancario y corporativo'. Los inversores están a la expectativa de la decisión que la Administración tomará sobre el saneamiento financiero y empresarial, que amenaza con llevar a la bancarrota a numerosas empresas, una vez que se declaren como pérdidas los créditos incobrables que hasta ahora figuran como activos.