Com. Valenciana

Jump abre su capital para financiar su expansión

Javier Melero, fundador y socio único de la cadena de distribución informática y fabricante de ordenadores Jump, ha conducido su compañía de manera exitosa durante 15 años sin tener que discutir ni dar explicaciones a otros accionistas. Pero la compañía ha iniciado una nueva estrategia de expansión, hasta ahora basada en la reinversión de los beneficios en nuevas tiendas, que va a requerir muchos millones de euros en poco tiempo, por lo que Melero está dispuesto a dar entrada a sociedades de capital riesgo para financiar su plan.

El plan consiste en la apertura simultánea de tiendas en cada ciudad, hasta completar una red suficiente para cada población. La operación se repetirá, si todo va bien, en todas las capitales y en las poblaciones más importantes de cada provincia. El proyecto se ha iniciado en Valencia y Alicante.

Según Javier Melero, 'si las conclusiones de la expansión en Alicante y Valencia son positivas, trataremos de exportarla a otras ciudades españolas, al máximo de ciudades que podamos'.

Entre las primeras poblaciones a las que alcanzará la segunda fase de la expansión estarán Zaragoza, Valladolid, Sevilla, las tres grandes ciudades de Asturias -Gijón, Oviedo y Avilés- y La Coruña, aunque, según el propietario de Jump Ordenadores, 'las posibilidades dependen del estudio de la competencia que la empresa haga en cada ciudad'.

La empresa no se ha planteado salir al extranjero, pese a que ya está presente en todas las comunidades autónomas, excepto la canaria. Según Melero, 'el mercado nacional plantea los suficientes retos como para pensar en expansiones fuera del mismo'.

Los 30 establecimientos que la compañía abrirá entre el 15 de septiembre y el 31 de octubre -20 en Valencia y 10 en Alicante- supondrán una inversión de 2,1 millones de euros y serán financiados con fondos propios y créditos bancarios. Sin embargo, si el plan se extiende a otras ciudades, Jump recurrirá a otras vías de financiación.

'Contemplamos la incorporación de algún capital externo para completar la expansión lo más rápidamente posible', explica Melero, que añade que la búsqueda de ese capital no se ha iniciado todavía. 'No tenemos estudiados posibles socios, pero la opción más probable es acudir a capital riesgo'.

Jump Ordenadores, que facturó 109 millones de euros en 2001, cuenta ya con más de 140 establecimientos en toda España y varios almacenes de distribución al por mayor. La nueva estrategia pasa por el primer formato, las tiendas, por lo que la empresa no construirá ningún almacén más. 'Nuestra capacidad actual se verá desbordada con seguridad, pero entonces subcontrataremos la logística necesaria para ajustarla al nuevo número de tiendas', explica Javier Melero.

La compañía tampoco cree necesario aumentar la capacidad de la cadena de ensamblaje que tiene en Quart de Poblet (Valencia), donde fabrica sus propios ordenadores. Esta fábrica, que ocupa 1.600 metros cuadrados, se montó para un número de unidades de fabricación muy superior a la necesaria en su día y lo único que requerirá es la formación de nuevo personal especializado.

Todas las tiendas de Jump son propias, ya que la empresa no se fía de la franquicia como fórmula de expansión, al menos en el sector informático. La compañía quiere dar un servicio estándar a los clientes, que considera imprescindible en un producto tan complejo como el informático, y Melero opina que con tiendas franquiciadas a cargo de personas ajenas a la compañía no es posible hacerlo.

Competir con los híper

Los objetivos de la nueva etapa de Jump son 'mantener la cuota de mercado y aumentarla, si es posible', en un subsector de la distribución que se está poniendo muy difícil, según el máximo responsable de la empresa.

'El mercado del retail en informática se divide en cuatro figuras, las tiendas independientes, no asociadas; las cadenas de tiendas franquiciadas o propias, que es nuestro caso; las grandes superficies generalistas y las grandes superficies especializadas', explica Melero.

'Las tres primeras figuras hemos convivido durante muchos años, pero la ganancia de cuota de las grandes superficies generalistas y, sobre todo, la llegada de las especializadas nos ha hecho buscar un nuevo hecho diferenciador que, además, nos desmarcase de las pequeñas tiendas independientes y de otras cadenas de tiendas'.

Ese hecho diferencial es la cercanía, es decir, poner las tiendas tan a mano que, respaldadas por una buena atención y un precio competitivo, hagan la compra de informática más fácil que en las grandes superficies.

Los nuevos planes suponen situar una tienda cada 500 metros, distancia que Jump cree suficiente para disuadir a los compradores de coger el coche para ir a comprar un ordenador o cualquier material informático.