La inflación en Reino Unido se mantiene bajo control al caer al 1,4%
El índice de precios de consumo (IPC) de Reino Unido se incrementó un 0,3% en agosto respecto a julio, con lo que la tasa interanual se situó en el 1,4%, una décima menos que en el mes anterior, según los datos anunciados ayer por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).
El índice de precios subyacente, que excluye los intereses de los créditos hipotecarios y sirve como referencia para la política monetaria del Banco de Inglaterra, aumentó un 0,3% en agosto respecto a julio, con una tasa interanual del 1,9%. La Oficina Nacional de Estadísticas subrayó que los precios de los artículos de confección empujaron el índice a la baja, ya que su subida después del periodo de rebajas resultó inferior a la registrada otros años en las mismas fechas. De hecho, la subida de los precios de estos artículos en tasa interanual fue la más débil desde 1947.
Asimismo, la ONS subrayó que el tiempo lluvioso de septiembre afectará negativamente a la cosecha de patatas, lo que reducirá sensiblemente la oferta de este producto de consumo masivo y hará que los precios de los alimentos se incrementen de forma generalizada.
No obstante, esta subida se verá compensada por el sensible descenso de los precios de la carne de cerdo.
Gracias a esta moderada tasa de inflación, tanto en términos generales como en el IPC subyacente, los analistas británicos no esperan que el Banco de Inglaterra decrete movimiento alguno en los tipos de interés.