Valor a examen

Merrill Lynch recomienda vender Gamesa

Merrill Lynch ha iniciado la cobertura de Gamesa con la recomendación a medio plazo de reducir/vender. Las valoraciones de los negocios de desarrollo de parques eólicos (división de energía) y fabricación de aerogeneradores (división eólica) son los determinantes clave de esta recomendación negativa, según esta firma de Bolsa.

Gamesa es una compañía de ingeniería con dos áreas fundamentales: la energía eólica y la industria aeroespacial. Sin embargo, para marzo de 2003, está prevista la escisión del negocio aeroespacial del resto de Gamesa, lo que dejará a la compañía totalmente centrada en la fabricación de aerogeneradores, el desarrollo de parques eólicos y el suministro de servicios de instalación y mantenimiento.

'En nuestra opinión, la división de energía no está siendo lo bastante agresiva en la desinversión de los parques eólicos anteriormente desarrollados y, por consiguiente, está erosionando el valor generado por el negocio', explican los expertos de Merrill Lynch. 'Además, teniendo en cuenta los retos a los que se enfrente la división eólica, creemos que Gamesa debe valorarse con descuento respecto a sus principales competidores, Vestas y NEG-Micon', añaden.

Esta firma valora las acciones de Gamesa, a través del modelo de suma de partes, en 16 euros, el mismo precio al que cerraron ayer los títulos

Como Gamesa está formada por cuatro divisiones independientes, cada una con sus propias características financieras, los analistas de Merrill Lynch utilizan el modelo de suma de las partes para valorar el conjunto del grupo. A su juicio, las acciones de la compañía de ingeniería valen alrededor de 16 euros por acción, lo que implica que a los títulos no les queda potencial de subida pues cerraron ayer a este mismo precio.

Para valorar la división de energía, Merrill Lynch utiliza un modelo de descuento del flujo de caja. En su opinión, Gamesa, al no desinvertir de forma agresiva en los parques eólicos ya desarrollados erosiona el valor generado por este negocio, 'ya que la minimización del periodo de propiedad una vez construido el parque eólico es esencial para maximizar la tasa interna de rentabilidad del proyecto'.

Entre los retos a los que se debe enfrentar la división eólica de Gamesa se encuentran su pequeña dimensión, la necesidad de internacionalización ante la maduración del mercado interno, la entrada de General Electric en el sector y la necesidad de desarrollar tecnología propia. Merrill Lynch considera que hasta que esta división no pruebe su capacidad para superar todos estos desafíos debe cotizar con descuento con respecto a los negocios eólicos de sus más directos rivales.

En 2002, Merrill Lynch prevé que Gamesa obtenga una facturación de 1.017 millones de euros, un 37% más que los ingresos logrados en 2001. Además, los expertos de la firma de Bolsa estiman que el beneficio operativo de Gamesa este ejercicio se situará en torno a los 245 millones de euros, un 47% más, y que beneficio por acción (BPA), antes de fondo de comercio y de extraordinarios, será de 1,77 euros, lo que implicaría una subida del 47,5% respecto al BPA de 2001.

Merrill Lynch también destaca que Gamesa está muy apalancado, con una previsión de ratio deuda/recursos propios del 175% en 2002. 'No obstante, la cobertura de intereses del Ebitda prevista para 2002, de siete veces, parece más que confortable. A medio plazo, no se espera que el grupo genere flujo de caja debido a los planes de inversión de la división de energía', comentan los expertos de Merrill Lynch.