Metal

Celsa invierte 90 millones para duplicar su producción de acero

Celsa ha aprobado una inversión de 90,15 millones de euros para duplicar la producción de acero en la factoría de Castellbisbal (Barcelona). La capacidad de la planta se situará en las 1.250.000 toneladas después de la puesta en marcha de las nuevas instalaciones, que en concreto suponen la sustitución de un horno de acero por otros dos más modernos.

Fuentes cercanas a la empresa señalaron que este proyecto prevé equilibrar la producción de la materia prima (acero) con los productos acabados, después de que en 2001 se pusiera en marcha un nuevo tren de laminación para la elaboración de perfiles y vigas.

El grupo de la familia Rubiralta se encuentra inmerso en un plan de inversiones que afecta a casi todas las filiales. En este sentido, Global Steel Wire (GSW) destinará 9,62 millones de euros a instalar un horno de recalentar para el tren de laminación de la factoría de Santander. GSW inició en 1999 un plan industrial para centrarse en las líneas de producción con mayor valor añadido.

Este plan también ha supuesto la reestructuración de algunas factorías, como la realizada en trefilerías Quijano, filial de GSW, que redujo su plantilla en 191 trabajadores. Este recorte obligó a que GSW tuviera que realizar provisiones, provocando una caída del resultado del 22% en 2001.

Este retroceso en el beneficio también se debió al traslado de la producción de la fábrica de Tycsa de Barberà del Vallès (Barcelona) a otro centro ubicado en la localidad cercana de Cerdanyola (que pertenecía a Riviere, empresa adquirida en 1999).

GSW vendió los terrenos de la fábrica de Barberà a BBVA Desarrollos Inmobiliarios por un montante de 67,3 millones. Tanto GSW como la matriz Celsa esperan mejorar los resultados de este año, ya que los precios del alambrón han subido en los últimos meses, especialmente en el segundo trimestre del ejercicio. GSW prevé mantener el mismo nivel de beneficio que en 2001, que se situó en los 13,47 millones de euros.

De la siderurgia al material sanitario

Los hermanos Francisco y José María Rubiralta han reunido un conglomerado de empresas y fábricas con una facturación anual cercana a los 1.200 millones de euros. A finales de la década de los ochenta Celsa adquirió Torras Herrería, propietaria de la factoría de Castellbisbal, y más tarde incorporó los activos de Industrias del Besós. Finalmente, pasó a controlar Trenzas y Cables de Acero (Tycsa), titular de la planta de Barberà recientemente vendida. De esta forma, Celsa se convirtió en la compañía que reestructuró el sector siderúrgico catalán. En 1999 terminó este proceso con la incorporación de la firma Riviere, propiedad de la familia Varela. El grupo Celsa (con la planta de Castellbisbal) está formado por Nervacero y Laminaciones Arregui (País Vasco), y GSW, con plantas en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) y Santander. Una de las diversificaciones más sorprendentes de la familia Rubiralta fue la constitución de Grupo CH Werfen, dedicado a la producción y comercialización de material sanitario y hospitalario. Cuenta con unos fondos propios de 150,25 millones y una facturación que ronda los 540,91 millones.