Gestores

Standard Poor's expulsa a las compañías no estadounidenses de su índice principal

Quieren que el índice sea un reflejo puro de la compañías de EE UU. Standard & Poor's (S&P) anunció ayer por sorpresa que elimina siete compañías no estadounidenses de su índice más representativo, el S&P 500. La noticia cogió con el pie cambiado a los gestores de fondos, que tienen poco menos de dos semanas para ajustar sus carteras, ya que los cambios entrarán en vigor a partir del 19 de julio.

Asimismo, el anuncio de S&P provocó importantes alzas en las compañías entrantes y caídas en las salientes, entre las que figuran dos entidades europeas, Unilever y Royal Dutch Petroleum, ambas holandesas, y cinco canadienses, la fabricante de equipos para redes de telecomunicaciones Nortel Networks, las compañías mineras Barrick Gold y Placer Dome, el productor de níquel Inco y el de aluminio Alcan.

El índice S&P 500 es utilizado por el 97% de los gestores de fondos de Estados Unidos y los activos ligados a fondos que siguen este índice representan algo más de un billón de euros. Seguir o replicar a un índice implica que los gestores de fondos ajustan la composición de sus carteras de acuerdo al peso que tienen los valores en el mismo. Esto da como resultado que, cuando un valor abandona el índice automáticamente, los gestores se deshacen de él y compran activos del nuevo inquilino para equilibrar su cartera a los nuevos pesos.

La justificación de S&P es que quiere que el índice sea 100% estadounidense. No obstante, Standard & Poor's no oculta que con estos cambios pretende también evitar la doble contabilidad a la que están sometidas las compañías no estadounidenses, por la diferencia de normativa en EE UU y los países de origen, lo que genera confusión. Al mismo tiempo, los cambios aumentan el peso del sector financiero frente al de las petroleras dentro del índice.

Los gestores de fondos, sobre todo en Europa y Canadá, se mostraron molestos con el plazo de tiempo dado por S&P, aunque hubo también quien tachó la decisión de 'nacionalista'. Desde S&P se argumenta que en el plazo de una semana los valores expulsados recuperarán la calma.