Günter Nonnenmacher, editor del 'Frankfurter Allgemeine'

'El paro pone en riesgo el futuro de Schröder'

El Frankfurter Allgemeine Zeitung reducirá en breve un 10% su plantilla. El hecho de que uno de los diarios más prestigiosos del país, destacado por la estabilidad de empleo que ha proporcionado a lo largo de sus 53 años de existencia, haya sucumbido a la crisis es una clara muestra del deterioro del mercado laboral de la primera economía europea. El paro, que ya sufre un 9,6% de la población activa, es una de las principales razones que amenaza con desbancar al canciller alemán, Gerhard Schröder, en las elecciones generales del 22 de septiembre.

El editor director del Frankfurter Allgemeine, Günter Nonnenmacher, advierte del peso que tendrá en los comicios el descontento social creado por el paro. 'El principal factor que sería el culpable de la derrota electoral de Schröder es la situación del mercado laboral, que pone en riesgo su futuro', dijo ayer en declaraciones a este periódico. 'Hace cuatro años Schröder prometió que el paro estaría por debajo de los 3.500.000 personas, pero no se ha reducido. Esto hace que el Gobierno no esté en buena forma para las elecciones', afirma Nonnenmacher, que presentó ayer en Madrid una conferencia sobre los futuros retos de la UE. Según los datos publicados el martes el paro afecta a 3.954.000.

El canciller ha formado un comisión encabezada por Peter Hartz, jefe de personal de Volkswagen, encargada de presentar propuestas para reducir el paro, pero, en opinión de Nonnenmacher, 'es demasiado tarde. No hay nada sustancial que se pueda hacer en un plazo de dos meses, más bien forma parte de la campaña electoral'.

Schröder librará el duelo electoral con el candidato democristiano, Edmund Stoiber, que avanza en las encuestas por el fracaso del canciller al lidiar con el paro.

Las reformas que presentará la comisión el día 16 de este mes recogen, según ha trascendido, un endurecimiento del acceso al subsidio por desempleo, pero Nonnenmacher augura que será tras los comicios cuando el electorado se sorprenda con los recortes sociales. 'En este sentido no hay mucha diferencia entre la socialdemocracia y los democristianos. Los dos saben que hay que recortar el presupuesto social, pero ninguno se atreve a decirlo porque el electorado lo penalizaría'.

En cuanto a la ampliación de la UE, el editor alemán reconoce que 'es una preocupación, sobre todo para la gente que vive en el este del país, pues ya saben que la fuerza laboral es mucho más barata en los países vecinos'. Aun así, afirma, 'los alemanes lo aceptarán incluso si hay consecuencias negativas a corto plazo, porque a largo plazo es bueno para el país y para Europa'. Sin embargo, se muestra seguro de que Alemania no aceptará pagar más por ello. 'Si la Comisión llama la atención a Alemania por el pacto de estabilidad no puede pedir al mismo tiempo que pague más por la ampliación. Es una contradicción (...) Ningún Gobierno después de [Helmut] Köhl está preparado para pagarlo'.

Nonnenmacher percibe desde su puesto la crisis. 'La prensa vive la peor crisis en 50 años', afirma. Los datos muestran una caída de la publicidad del 30%. En el Frankfurter Allgemeine los ingresos por anuncios de ofertas de empleo han descendido un 50% y la crisis llega a Suiza, Austria y Francia. 'Las economías europeas están sincronizadas y me temo que lo que le pasa a Alemania le pasará a otros países', advierte.