ABB afirma que retornará a los beneficios este año
Jörgen Centermann, presidente y consejero delegado del grupo tecnológico sueco-helvético ABB, afirmó ayer que la compañía 'retornará a beneficios este año', a pesar de que los ingresos por facturación se mantendrán estables.
El pasado año la compañía registró su primer ejercicio de pérdidas, que ascendieron a 691 millones de dólares (730 millones de euros), 'fundamentalmente debido a que tuvimos que incluir unas provisiones de 940 millones de dólares para atender las reclamaciones de los trabajadores de una filial de Estados Unidos (US Combustion Engineering) que utilizó amianto antes que ABB la comprara', explicó Centermann. En esta crisis intervino también la polémica en torno al cobro de pensiones desorbitadas por parte del anterior equipo directivo.
Centermann explicó que la compañía ha registrado en el primer trimestre de este año un Ebit (beneficios antes de impuestos) del 4,5% y estima que para el ejercicio completo 'se situará entre un 4%y un 5%' sobre la facturación, que en el año 2001 alcanzó los 23.726 millones de dólares. El año pasado el Ebit fue del 1,2%.
El presidente de ABB realizó estas declaraciones en la presentación de su primera memoria de sostenibilidad, la cual integra los objetivos de responsabilidad social de la compañía sueco-helvética y su política medioambiental dentro de la estrategia del grupo a nivel internacional. Centermann afirmó que 'para asegurar la sostenibilidad de ABB, nuestros resultados económicos son nuestra prioridad'.
ABB prevé seguir reduciendo su deuda financiera 1.500 millones de dólares. El año pasado compró bonos por 2.000 millones de dólares.
Centermann comparecía ayer por primera vez ante la prensa tras la denuncia pública realizada por el consejo de administración de ABB sobre los finiquitos abusivos cobrados por Goran Lindahl, y Percy Barnevik, los anteriores consejeros delegados del grupo, que finalmente han aceptado ajustar esas liquidaciones.