Dia del trabajo

Un millón de franceses rechaza en la calle el extremismo de Le Pen

Las pancartas de 'No a Le Pen' y 'No a la extrema derecha' inundaron las calles de París y de decenas de localidades francesas. Sólo en la capital, las marchas contra el líder del Frente Nacional congregaron a casi medio millón de ciudadanos. A pocas calles de distancia, los seguidores del septuagenario ultraderechista expresaban su 'orgullo de ser francés', pedían que se coloque a 'los franceses primero' y se deje a 'los extranjeros fuera', y esgrimían pancartas de 'Le Pen presidente'.

La policía cifró en unos 10.000 el número de manifestantes que acudieron a la marcha convocada por Le Pen. Los organizadores de la misma elevaban la cifra hasta 120.000.

Despertar político

Tras años de apatía política, el Primero de Mayo francés se convirtió así en un pulso entre el extremismo ultranacionalista, xenófobo y antieuropeo de Le Pen y todos los grupos políticos y civiles de vocación democrática moderada que ven en el auge del Frente Nacional una amenaza para la democracia y el proceso de construcción europea.

Le Pen logró desbancar por sorpresa al primer ministro socialista, Lionel Jospin, en la primera vuelta de las presidenciales.

El domingo se medirá en la segunda vuelta con el neogaullista Jacques Chirac, y todos los sondeos indican que perderá abrumadoramente. Sin embargo, los observadores políticos avisan que la auténtica segunda vuelta serán las elecciones legislativas previstas para el mes de junio.

El avance de Le Pen ha hecho que muchos ciudadanos franceses salgan del letargo político y decidan participar en las manifestaciones del Primero de Mayo, que el año pasado apenas congregaron a unas 8.000 personas.

Las manifestaciones contra el ultraderechista fueron convocadas por hasta 60 sindicatos, partidos políticos y agrupaciones civiles, incluidos el Partido Socialista, el Partido Comunista, Los Verdes y la CGT.

Según las cifras difundidas por la policía francesa, las manifestaciones de ayer congregaron a más de 400.000 personas en París, 25.000 en Burdeos, 20.000 en Nantes, Rennes y Toulouse y 15.000 en Marsella y Estrasburgo.

Las autoridades galas movilizaron a 3.500 agentes de policía para evitar incidentes y el Ministerio del Interior ofreció a Le Pen el servicio de protección reservado a altas personalidades para prevenir cualquier agresión. Además, el Frente Nacional cambió en el último momento el recorrido previsto para su marcha por motivos de seguridad.

Pese a las posiciones enfrentadas de los distintos grupos de manifestantes, la jornada transcurrió en un ambiente festivo y sin incidentes graves.