Demografía

España será el país más envejecido del mundo en 2050, según la ONU

El envejecimiento de la población mundial irá en aumento en los próximos años hasta tal punto que el porcentaje de personas mayores de 60 años en 2050 alcanzará el 21% en todo el mundo, frente al 10% actual, según Naciones Unidas. España será el país con la población más envejecida al aumentar dicha proporción hasta el 44%. Por ello, los Gobiernos urgen a debatir cómo preservar los actuales sistemas de pensiones.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) estima en sus proyecciones demográficas que las regiones más desarrolladas serán las que cuenten con una población más envejecida, siendo en ellas el porcentaje de mayores de 60 años del 33% de promedio, frente al 20% actual.

Por contra, en África, en el año 2050 sólo el 10% de su población contará con más de 60 años, lo que significa aun así duplicar el porcentaje actual de mayores, situado en el 5% de sus habitantes.

En este contexto, la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, que se celebrará en Madrid la próxima semana, tiene como desafío principal crear 'una sociedad para todas las edades' para superar el reto que conlleva el progresivo envejecimiento de la población del planeta.

Entre los objetivos más importantes de ese nuevo fenómeno figura el de crear y mantener los sistemas de protección social, es decir, las infraestructuras de atención a las personas mayores, desde las sanitarias a las económicas.

Para lograr esa sociedad para todas las edades, la asamblea aprobará, previsiblemente, un ambicioso documento, llamado Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento 2002, que recomendará las políticas que se deberán aplicar para hacer frente a los cambios poblacionales en el futuro.

El plan supone además una revisión de la anterior estrategia, adoptada hace 20 años en Viena durante la I Asamblea Mundial. 'El Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento 2002 responde a las oportunidades y los cambios de los individuos y la población mayor en el siglo XXI', según la introducción del documento, que destaca que 'el último objetivo es promover el desarrollo de una sociedad para todas las edades'.

El Plan de Viena se basó en la situación demográfica de 1982, cuando la población mundial era mucho más joven y las personas de edad se concentraban en los países desarrollados.

El panorama ha cambiado y el envejecimiento ocurre también en las naciones en desarrollo: se calcula que la población mayor de 60 años aumentará de los 600 millones actuales a los 2.000 millones en el año 2050. Por ese motivo, una de los aspectos que más en cuenta tiene el plan 'es la interrelación entre el envejecimiento y el desarrollo', lo que incluye un llamamiento para la cooperación internacional y una mayor ayuda oficial al desarrollo.

El documento recuerda que aún no se ha logrado el objetivo de que los países ricos entreguen un 0,7% de su PIB a ese concepto.

El plan aconseja que 'las personas mayores tengan la oportunidad de continuar trabajando para generar ingresos tanto tiempo como deseen y en tanto sean capaces de hacerlo de forma productiva'.