Ocio

Isla Mágica alquila zonas desocupadas del parque a empresas de ocio

Isla Mágica, aprovechando que linda con la tecnópolis Cartuja 93, quiere apuntalar su rentabilidad con las tecnologías del ocio. Para ello va a poner en marcha una red de empresas que se ubicarán en espacios sin uso del parque y podrán utilizar sus instalaciones como banco de pruebas. El primer centro de empresas especializadas en ocio será el emblemático Pabellón de España en la Expo, en el que se instalarán unas 40 compañías. Sadiel y la multinacional Meyer Sound son las primeras en aterrizar.

El parque temático de Sevilla espera desactivar en breve el lastre de su abultada deuda -que se sigue negociando con bancos, instituciones y antiguos accionistas mayoritarios- para centrarse en proyectos de futuro que apuntalen su rentabilidad. Una vez redimensionado el negocio, Isla Mágica se dispone a diversificar su actividad apostando por las tecnologías del ocio y rentabilizando de paso todos sus pabellones ociosos. Para estos nuevos usos, la empresa ya ha logrado el visto bueno de Cartuja y Agesa, dueñas de los terrenos donde se asienta el parque.

El plan permitiría así, mediante el alquiler de estos espacios, lograr nuevos ingresos sin la necesidad de grandes inversiones. Como explica Emilio Carrillo, presidente de Isla Mágica, tampoco supondrá ningún gasto adicional el asesoramiento técnico del plan, que correría a cargo del Centro de Innovación y Conocimiento Empresarial de Sevilla, controlado por el Ayuntamiento de la ciudad.

El proyecto arrancará con la comercialización de 4.000 metros cuadrados del Pabellón de España, lo que obligará a Isla Mágica a trasladar su actual sede hasta otro emplazamiento del parque. Después de unas inversiones de adaptación que Carrillo califica de 'mínimas', este primer centro de empresas estará operativo a primeros del año que viene y acogerá a unas 40 empresas.

Ingresos extras

En su primer ejercicio, el Pabellón de España proporcionará a Isla Mágica unos ingresos mínimos de 900.000 euros. De momento, la empresa pública Sadiel, especializada en informática, ya se ha instalado en el Pabellón de España, donde ocupará unos 1.000 metros cuadrados.

También se ha cerrado ya un acuerdo con la multinacional audiovisual Meyer Sound y su asociada andaluza Centro Multimedia Eurosiglo XXI, que instalarán un centro de formación en nuevas tecnologías en dos edificios del parque que ahora estaban sin uso.

Más a medio plazo se sitúan los planes para el también emblemático Pabellón del Futuro de la Expo, que está llamado a ser, por su dimensión, el gran centro de empresas del parque.

Para poner en funcionamiento este espacio harán falta grandes inversiones y un acuerdo con Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla para aumentar la edificabilidad del pabellón. También se espera rentabilizar las instalaciones del Pabellón de Cruzcampo, que se ofrecerá a empresas sevillanas de congresos.

El atractivo de instalarse en Isla Mágica sería doble para las empresas de las tecnologías del ocio. Por un lado, teniendo en cuenta que Isla Mágica está ubicada en el corazón de Cartuja 93, se brinda la oportunidad de instalarse en plena tecnópolis sevillana en un momento en el que este espacio está casi completo y fuera del alcance de las pequeñas y medianas empresas. Por otra parte, estas empresas tendrán a su disposición las instalaciones del parque de atracciones para usarlas como banco de pruebas para sus productos.

Según explica Carrillo, que confía en la demanda de espacio que harán las empresas sólo a la vista de la larga lista de espera que tiene Cartuja, buscan pymes de sectores como realidad virtual, audiovisual multimedia o teatro.

Un centro de I+D para ofrecer atracciones propias

Además de la apuesta por la implantación de empresas especializadas en tecnologías del ocio, Isla Mágica aprovechará su propio personal para poner en marcha un departamento de I+D con el que desarrollar nuevas atracciones o remodelar productos de ocio ya existentes que podrá vender a terceros. El parque ya se ha estrenado en este campo este año adaptando y enriqueciendo su planetario, que ahora es un espectáculo menos estático, con guías y juegos multimedia. Por otra parte, el parque busca también alianzas con otras empresas que puedan ayudarle a promocionarse, como la televisión andaluza Canal Sur, que está instalada junto a Isla Mágica y que podría usar sus instalaciones como plató para muchas de sus producciones. Además se está a la espera de que RTVA decida si abandona o no el Pabellón de Retevisión, que podría terminar destinándose a centro de empresas. Para poner en marcha estos nuevos usos, Isla Mágica necesita el beneplácito de Cartuja y Agesa, los dueños en nombre de la Junta y del Estado de los terrenos cedidos al parque hasta el año 2033. Carrillo avanza que las dos empresas públicas ya han dado su consentimiento a este plan. El presidente de Isla Mágica se ha comprometido a partir de 2005, cuando el parque ya esté en beneficios, a destinar al pago del canon y la refinanciación de la deuda los ingresos que el parque obtenga de las empresas. Paralelamente, Isla Mágica trata con Cartuja y Agesa una renegociación de las deudas pendientes.