Ir al contenido
_
_
_
_
Gardez

Mueren nueve soldados de EE UU en el ataque iniciado el viernes contra Afganistán

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, confirmó ayer en rueda de prensa que los ataques perpetrados desde el viernes pasado contra los talibanes y miembros de Al Qaeda que permanecen en la localidad afgana de Gardez se han saldado con la muerte de nueve soldados estadounidenses y un número impreciso de afganos.

Rumsfeld dijo sentirse 'profundamente apenado' por las bajas en sus filas, pero advirtió que la actual campaña se prolongará algunos días más. El objetivo es que 'los terroristas se rindan o mueran'.

Seis de las víctimas estadounidenses murieron ayer cuando fue derribado el helicóptero CH-47 Chinook en el que viajaban. Fuerzas talibanes lanzaron también dos misiles contra una base militar de EE UU, situada cerca de la ciudad de Kohst.

Las tropas estadounidenses y sus aliados comenzaron el pasado viernes la mayor ofensiva terrestre en Afganistán. La operación se puso en marcha tras detectarse un reagrupamiento de fuerzas talibanes y de Al Qaeda en las montañas de la región de Gardez, según EE UU.

En la ofensiva, que ha movilizado a más de 1.000 soldados estadounidenses y otros contingentes de afganos coaligados y tropas de Canadá, Australia, Alemania, Francia, Dinamarca y Noruega, 'las fuerzas enemigas han sufrido un número mucho más alto de bajas', afirmó Rumsfeld.

Rumsfeld señaló las dificultades de la misión de los aliados en la zona donde se están desarrollando los combates. Según el secretario del país que posee el mayor presupuesto de defensa del mundo, 'los combates se desarrollan en una zona de gran altura, hablamos de 8.000 y 11.000 pies de altura, los helicópteros no están diseñados para volar a esa altitud', dijo.

'Esta es una operación en marcha en una guerra de la que el presidente ha dicho que iba a haber muertos... y lamenta todas las pérdidas de vidas americanas', dijo Ari Fleischer, portavoz del presidente de EE UU, George Bush.

Archivado En

_
_