REPæscaron;BLICA CHECA

Tutelados por la banca foránea

Los cuatro mayores bancos de la República Checa están actualmente bajo control de bancos extranjeros. A pesar de las reticencias de las autoridades checas a vender parte del sector a inversores foráneos durante el proceso de privatización, concluido el pasado mes de julio, ha tenido que dar su brazo a torcer. La principal causa ha sido la inexistencia de compañías nacionales lo suficientemente fuertes como para adquirir y gestionar las cuatro grandes entidades financieras del país, que actualmente representan más de un 60% de total de los activos bancarios.

Hasta este momento, el Banco Popular es la única entidad española que presta servicio operativo integral en el país. Gracias al acuerdo alcanzado con el alemán HypoVereinsbank, presta servicio y asesoramiento a las empresas españolas con intereses allí. Opera a través de las 33 sucursales con las que cuenta HypoVereinsbank y dispone de un despacho con personal español especializado en la asistencia para las empresas que quieren operar en la región de Europa Central y del Este.

Los principales bancos que han pasado a controlar el sistema financiero checo proceden en su mayoría de Bélgica, Austria, Francia, Alemania y Estados Unidos.

Más de 60 entidades

No obstante, el sector ha experimentado un rápido desarrollo desde 1990 y actualmente existen en la República Checa más de 60 entidades, de las cuales 12 son de titularidad checa, 17 tienen mayoría de capital exterior y 10 son sucursales de bancos extranjeros. Durante el proceso no se ha podido evitar el cierre de varias entidades bancarias, de las cuales algunas ya están cerradas y 16 se encuentran actualmente en proceso de liquidación.

En el proceso de transformación a una economía de mercado, solamente han quedado dentro de la órbita del Estado dos entidades, el Banco Checomoravo de Garantía y Desarrollo y el Banco Checo de Exportación.

El más importante banco checo, el CSOB (Ceskoslovenska Obchodni Banka), está en manos del banco belga KBC. Esta entidad, que el año 2000 absorbió al que era entonces el número dos, IPB (Investicni a Postovni Banka), en bancarrota, cuenta con el mayor volumen de activos, recursos propios y capitalización. Es una de las entidades más rentables y su actividad está muy diversificada abarcando créditos a pymes y grandes empresas, servicios financieros a particulares, leasing así como factoring o gestión de activos.

En el ámbito internacional, CSOB cuenta con la mayor cuota de mercado, dado que es el más antiguo y el único banco de comercio exterior que podía operar fuera de las fronteras en la época comunista.

Por su parte, la antigua caja de ahorros estatal, Ceska Sporitelna, que es la segunda entidad más importante del país, ha sido adquirida por el banco austriaco Erste Bank. Esta entidad, que ha llevado a cabo un saneamiento de su cartera y ha aumentado beneficios, actualmente es el número uno en el ámbito de banca al detalle después de fusionarse con la red que el banco austriaco tenía ya en Chequia.

El último gran banco checo en ser privatizado es el Komercni Banka. El 60% de su capital ha sido adquirido por el banco francés Société Générale en junio de 2001, que le ha sometido a un proceso de adaptación para ajustarse a la línea de negocio dirigida a las grandes empresas, donde se sitúa después de CSOB, principalmente.

El cuarto mayor banco es el HVB Bank, fruto de la fusión de las redes del Bank Austria e HypoVereinsbank, entidades muy afincadas en la Europa del Este por separado. El banco resultante abarca los ámbitos de negocio de la banca minorista e inversión así como el negocio de empresas y créditos hipotecarios para particulares.

Con un tamaño más mediano, también destacan GE Capital, que opera principalmente en el negocio al detalle, o Zivnostenska Banka, especialista en banca de inversión, así como el americano Citibank o Raiffeisen Bank.