La Comisión Europea, contra el Consejo

La Comisión Europea ha jugado un papel central en la obtención de resultados prácticos para los ciudadanos y debe continuar así (...). La necesidad de una fuente independiente en la Unión significa que la reforma de las instituciones debe apuntar a conseguir una Comisión más europea en lugar de convertirla en un foro donde se intercambian favores (...). La Comisión se volverá más europea cuando cada Estado no cuente con un comisario. Y, cuando eso se consiga, hay que insistir en que la Comisión se reduzca aun más. No veo la Comisión como el futuro Gobierno de Europa (...). La falta de claridad sobre los papeles del Consejo y la Comisión dan lugar a constantes querellas.