Seguridad Social

Sólo nueve comunidades aportan lo suficiente para financiar sus pensiones

Ocho comunidades autónomas aportan menos cotizaciones a la caja común de la Seguridad Social del dinero que reciben en pensiones, mientras que nueve registran notables superávit. Los mayores problemas financieros del sistema de pensiones se concentran en Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura. Algunas comunidades socialistas han planteado la posibilidad de compensar sus déficit financieros con el superávit agregado de la Seguridad Social.

La petición de compensar los déficit financieros de las comunidades autónomas con al menos la mitad del superávit de la Seguridad Social ha sido planteada por la comunidad de Aragón. Pero esta proposición supone que se compense el déficit agregado de todas las comunidades con el saldo positivo de la Seguridad Social.

Pero si se plantea la compensación desagregada por comunidades autónomas (algo que sólo puede realizarse como ejercicio intelectual, puesto que la Seguridad Social tiene unidad de caja tanto en ingresos como en pagos para garantizar la solidaridad interterritorial), la mitad de las comunidades autónomas sumarían a su déficit general un nuevo saldo negativo.

Las comunidades con mayores problemas demográficos, en las que se ha producido un abandono paulatino de la población activa y se ha mantenido la pasiva, no podrían hacer frente a sus obligaciones por pensiones. Si la media nacional de cotizantes por pensionista es ligeramente superior a 2 (mínimo para mantener el sistema en el umbral del equilibrio financiero), estas comunidades están muy alejadas de tal ratio.

Tienen menos de dos cotizantes por cada pensionista (con datos referidos a diciembre de 2001) Aragón, Asturias, Cantabria, las dos Castillas, Extremadura, Galicia, el País Vasco y La Rioja. Pero en estas comunidades hay provincias con ratios cotizantes/pensionistas muy preocupantes. Es el caso de Zamora, Ourense o Lugo, provincias en las que el número de pasivos (pensionistas) supera incluso al de los cotizantes, lo que supone que el ratio es inferior a uno.

Grados de gravedad

La gran mayoría de estas regiones registraron déficit contributivo en la Seguridad Social. En el ejercicio 1999, último para el que proporciona datos la Seguridad Social, seis comunidades (Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia) registraron déficit por un total de 3.455 millones de euros (574.863 millones de pesetas).

Pero mientras que algunas de estas regiones estaban sólo relativamente alejadas del equilibrio, otras están a una distancia insalvable seguramente en muchos años. Así, Andalucía, sólo necesitaría 385 millones de euros más de ingresos (un 5,9% más) para alcanzar el equilibrio. En situación parecida estaría Aragón, que sólo precisaría un 6,39% más de ingresos para equilibrar sus cuentas.

Sin embargo, el resto de las regiones con saldos negativos están muy alejadas de la situación de equilibrio. Asturias cerró 1999 con número rojos por valor de 843 millones de euros, un 64,74% de los ingresos que realmente recaudó (1.302 millones de euros). En situación muy delicada quedaban también Cantabria, que precisaría un 26,7% más de ingresos; Castilla y León, que necesitaría un 29,33% más de cotizaciones para equilibrar sus finanzas; o Galicia, que tendría que haber ingresado un 30,66% más para pagar sus pensiones sin recurrir a la solidaridad del resto del territorio.

Por contra, las comunidades ricas, aquellas que han captado nueva población nativa e inmigrada en los últimos años, arrojan unos ratios de cotizantes sobre pensionistas muy altos y disfrutan de unas hipotéticas cuentas autónomas de la Seguridad Social muy saneadas.

Las mejores

Madrid, Canarias y Baleares son las tres regiones con mejor situación financiera. En las dos primeras el número de cotizantes por cada pasivo supera el 3, mientras que en Baleares llega a 2,27.

La mayor holgura en las cuentas se produce en Canarias, donde los ingresos superaron en un 39,86% a los gastos en prestaciones contributivas. En Madrid los recursos sobrantes llegaron al 33%, y en Baleares, al 29,73%. Sólo Madrid registró un hipotético superávit (2.838 millones de euros) superior al de todo el sistema, que fue de 2.656 millones de euros.

Comunidades autónomas como Cataluña o la Comunidad Valenciana tienen unos excedentes de ingresos del entorno al 12%, ya que su ratio de activos sobre pasivos es sólo ligeramente superior a 2.

El País Vasco, La Rioja y Murcia tienen leves superávit, aunque hay que admitir que en los dos últimos años su situación financiera ha mejorado, como lo ha hecho la Seguridad Social en todas las regiones como consecuencia del fuerte crecimiento de la afiliación y de un avance muy contenido del número de pensionistas.

El 31% de los jubilados logran el mínimo con ayudas estatales

Otro indicador que refleja los volúmenes de cotización que han aportado los trabajadores de cada comunidad autónoma a lo largo de toda su vida laboral son los denominados ¢complementos a mínimos¢. Se trata de una ayuda de la Seguridad Social para los trabajadores que han cotizado 15 años (mínimo exigido para cobrar pensión) pero no han contribuido lo suficiente como para cobrar la pensión mínima. En esos casos el Estado abona la diferencia hasta llegar a la cuantía de la prestación mínima fijada en los Presupuestos Generales. Así, de los 7,5 millones de pensiones contributivas que hay en España, alrededor de 2,4 millones reciben estos complementos, lo que supone el 31,3% del total. Pues bien, hay 10 comunidades españolas que superan este porcentaje. Encabeza la lista Extremadura, donde el 52% de las pensiones de los trabajadores que cobran prestación tiene complementos a mínimos. El resto de las regiones que superan la media nacional de pensiones mínimas completadas con este tipo de ayudas son: Castilla-La Mancha (47,6%), Galicia (38,4%), Canarias (37,7%), Andalucía (37%), Castilla y León (37%), Comunidad Valenciana (34%), La Rioja (33%), Aragón (32,5%) y Murcia (32,5%). El Ministerio de Trabajo asegura que todas estas comunidades que agrupan más complementos a mínimos son aquellas donde predominan los cotizantes de regímenes especiales de la Seguridad Social, como el del campo, el mar o el del hogar, donde las contribuciones de los trabajadores (y las retribuciones) son más bajas que en el régimen general. Por el contrario, en comunidades como el País Vasco y Madrid sólo el 18,3% y 21,6% de las pensiones tienen complementos a mínimos, respectivamente. Esto quiere decir que los pensionistas de estas comunidades han cotizado por más dinero durante sus vidas laborales.