Ir al contenido
_
_
_
_
Informática

Las fábricas de equipos cambian de dueños

Las mayores empresas de informática subcontratan la fabricación de sus máquinas. El objetivo es ahorrar costes

Hace dos semanas, IBM anunció la firma de un macrocontrato con Sanmina SCI por casi 5.600 millones de euros para transferir la producción del ordenador personal NetVista del gigante azul. No era, según insisten los ejecutivos de esta última firma, un abandono de este negocio. Era sólo un paso más en un cambio estratégico basado en la externalización de actividades iniciado tiempo atrás y que, según algunos analistas, empieza ahora a alcanzar un punto culminante.

Una estrategia que a lo largo de los últimos meses ha sido adoptada por multitud de empresas de los distintos segmentos del sector tecnológico: NEC, Lucent, Alcatel, IBM, Hewlett-Packard (HP), Cisco, Ericsson, Siemens, Sony, Microsoft... la lista es casi interminable. Y no son sólo PC o teléfonos móviles. Televisiones, vídeos, cámaras, DVD, reproductores MP3, módems, radios, descodificadores para emisiones digitales, componentes para equipos de telecomunicaciones, servidores y hasta la Xbox, la nueva consola de videojuegos que la compañía de Bill Gates va a lanzar al mercado en las próximas semanas y que en Asia será fabricada por Flextronics.

Esta decisión sobre la externalización de actividades ha provocado la consolidación de la industria de la subcontratación conocida en términos anglosajones como Electronics Manufacturers Systems (EMS); encabezada por Solectron, Plexus, Jabil Circuit o Sanmina SCI de EE UU, la canadiense Celestica y la citada Flextronics, radicada en Singapur. Si bien hay otras como China Electronics, Daeduck de Corea, la tailandesa Delta Electronics, la austriaca AT&S o las finesas Aspocomp y Elcoteq.

Según cifras de Dataquest, el sector de los EMS facturó el pasado año en torno a 178.000 millones de dólares (unos 203.000 millones de euros) con un crecimiento anual medio del 25% desde el ejercicio de 1998.

'Lo que buscamos al firmar el contrato con Sanmina SCI es externalizar nuestra producción para concentrarnos en el diseño, el marketing, el control de calidad y la comercialización', explica Nieves Delgado, directora de la División de Sistemas Personales de IBM España, que añade que el porcentaje de externalización de su compañía se sitúa en el 60%, por debajo de otros competidores como HP que han alcanzado ya el 70%, y 'pretenden aumentar aún más este porcentaje de subcontratación en la fabricación de PC hasta el 90%'.

En definitiva, y según señala una reciente nota de la consultora Gartner Group, los fabricantes de equipos buscan recortar costes. Aunque tampoco está muy claro cuál es el ahorro exacto que se puede llegar a conseguir con esta externalización.

Por ejemplo, a principios del pasado verano Alcatel anunció su intención de vender la gran mayoría de sus fábricas. El objetivo de la firma francesa era recortar los gastos totales de producción un 40%, hasta 8.000 millones de euros. 'El porcentaje de cálculo es complicado porque no sólo hay que ver la mano de obra, sino también cuál es el precio de los componentes', indica un ejecutivo de un fabricante de equipos de telecomunicaciones.

Lo cierto es que los EMS parecen haberse puesto de moda. Se encargan de casi todos los segmentos de la producción tecnológica, 'hardware, cables, circuitos electrónicos, antenas, carcasas, así como el ensamblaje e incluso el transporte', señalan fuentes de Sanmina SCI.

Y el transporte cobra importancia, ya que los EMS distribuyen su presencia por todo el mundo. Sus tentáculos son muy largos porque abarcan el sector de la electrónica de consumo japonesa, los grandes talleres de los dragones asiáticos, fábricas de la vieja Europa, centros en el medio oeste de EE UU e incluso la gigantesca industria maquiladora mexicana que ensambla la mayoría de televisores del mundo.

España no es una excepción. Ericsson ha vendido durante los últimos dos años algunas de sus actividades en la península Ibérica a Flextronics o Sanmina SCI. También Alcatel anunció la semana pasada que su fábrica de Toledo (junto con otras dos en Europa) pasarían a manos de Sanmina.

Para algunos observadores, los EMS son auténticos representantes de la globalización económica. Además, no tienen exclusividad, puesto que en sus centros de producción pueden trabajar para compañías que son rivales entre sí. Hay muchos ejemplos: Cisco trabaja con Flextronics o Solectron, Lucent lo hace con Flextronics, Plexus o Celestica, y HP ha contratado servicios de producción con Jabil Circuit, Solectron o Sanmina SCI. 'Siempre se introducen cláusulas de confidencialidad en los contratos para evitar que se copien productos', indica un experto del sector.

La entrada en juego del EMS se puede realizar de diversas maneras. En ocasiones adquieren directamente los centros de producción comprometiéndose a mantenerlos abiertos durante un periodo determinado. Otras veces se transfiere sólo una determinada cadena de montaje. Y como tercera opción, el EMS firma un contrato para hacer en sus propias fábricas un determinado producto bajo las especificaciones del diseñador del mismo.

De todas maneras, el proceso no es fácil porque se encuentran siempre con la oposición sindical, sobre todo, en los países desarrollados. Precisamente, HP está negociando ahora con los trabajadores la venta de su fábrica de Isla d'Abeau en Francia. 'Algunas de estas compañías han cerrado fábricas para llevarse la producción a otros países con salarios mucho más bajos', explican fuentes sindicales que ponen el ejemplo de algunos de los antiguos centros de Ericsson en Suecia.

Revolución en los mercados

Y si los EMS han revolucionado la industria, también parecen haber hecho lo mismo en los mercados financieros. En algunas sesiones de la pasada semana los títulos de Solectron fueron los terceros más contratados en la Bolsa de Nueva York, mientras que las acciones de Flextronics o Sanmina SCI también han estado entre las primeras del Nasdaq.

Algunas de las grandes corporaciones o gestoras de fondos de inversión ya se han fijado en los EMS convirtiéndose en accionistas de referencia de los mismos. En la actualidad, la aseguradora francesa Axa es el primer partícipe de Flextronics, con cerca del 14% del capital, mientras que la firma estadounidense de inversión Alliance Capital es el principal accionista de Sanmina SCI y Solectron, con cerca del 14% de cada una de ellas. El atractivo de estas compañías ha ido en aumento también por su progresivo incremento de tamaño y de cuota de mercado como consecuencia de un voraz proceso de adquisiciones. Los acuerdos más relevantes han sido la fusión de Sanmina y SCI (valorada en 7.000 millones de euros) y la absorción de C-Mac por parte de Solectron (3.000 millones de euros).

Y hay más. En menos de dos años, Plexus adquirió MCMS, Qtron, e2E, Keltek y Agility. La citada Sanmina SCI ha hecho lo propio con EM Solutions, los activos de Alcatel en Tejas, AB Segerstrom o InterWorks. Y todo para englobar más actividades. En definitiva, diversificación. Claro que este crecimiento también se ha realizado como forma de defensa ante la crisis. De hecho, algunas de estas firmas fueron compradas tras presentar la quiebra.

Porque esta edad de oro de los EMS también se ha visto ensombrecida por la recesión. Por ejemplo, si los fabricantes de PC anuncian que van a vender menos unidades, tendrá su reflejo en los pedidos a sus subcontratas. Y sucede los mismo con el resto de productos. En estas circunstancias, los bancos de inversión han reflejado una bajada de los beneficios para algunas de estas compañías durante 2002.

Merrill Lynch prevé una caída media de las ganancias en las empresas del sector del 22%, que se uniría a una bajada del 23% el pasado año. En la misma línea, Lehman Brothers ha estimado que los ingresos de Solectron caerán este ejercicio un 21%. La negociación de contratos podría ser decisiva a la hora de invertir la tendencia negativa. Ante estas circunstancias, algunos de los EMS han puesto en marcha duras reestructuraciones pese al aumento del número de clientes. Cierre de fábricas, traslados de centros, recortes de plantilla... Solectron despidió en 2001 unos 20.800 empleados.

Pese a todo, los EMS se han situado en el centro de la producción mundial de equipos tecnológicos. La tendencia parece indicar que la subcontratación de estos servicios va a continuar. Es una búsqueda desesperada por la maximización de los beneficios.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_