Los indicadores económicos no convencen
JP Morgan Chase ha tenido un comienzo de año espinoso. La exposición del banco a la deuda de Enron y Argentina pesó en sus resultados y el mercado ha castigado al valor. En lo que va de ejercicio pierde ya el 11,14%, con lo que las pérdidas en los últimos 12 meses alcanzan el 42%, el peor registro del Dow Jones en el periodo.
Las Bolsas estadounidenses rompieron con dos sesiones consecutivas de avances ayer después de que los últimos indicadores económicos no lograran convencer a los inversores. El temor a que los beneficios empresariales tarden más de lo estimado en repuntar volvió a pesar en el sentimiento del mercado. El Nasdaq cayó el 1,18%, mientras el Dow Jones cedió el 0,13%.
La actividad industrial mejoró en enero, según indicó el índice ISM (antes conocido como NAPM). Subió hasta 49,9, aunque la cifra, al estar por debajo de 50, aún indica contracción. La tasa de desempleo, por otra parte, sorprendió a la baja. Retrocedió hasta el 5,6%; sin embargo, el número de trabajadores que perdieron el empleo fue el doble de lo esperado. El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan también retrocedió en enero.
Los cifras macroeconómicas, por tanto, continúan dibujando panoramas contradictorios. Esta semana el PIB sorprendió con un avance del 0,2% en el primer trimestre.
En este contexto, los recortes de plantilla anunciados por General Motors, Ford, Amtrak y Dow Corning ahondaron en el pesimismo. El temor a un incremento de prácticas irregulares contables, avivado esta semana, también estuvo presente. Tyco y Williams sufrieron retrocesos del 18,3% y del 22,9%, respectivamente, en las últimas cinco sesiones.
Los comentarios optimistas de la Reserva Federal el miércoles tras la decisión de mantener los tipos no afianzaron la atención de los inversores. El Nasdaq perdió el 1.37% en la semana, mientras el Dow Jones ganó el 0,68%.