epigrafe

Valentín Ramos abrirá 50 tiendas en cuatro países el próximo año

La empresa de venta de relojes Valentín Ramos, ubicada en Niebla (Huelva) se volcará el año que viene en su expansión exterior con la apertura de 50 tiendas en el exterior, concretamente, en México, Francia, Grecia y Holanda. Para ello, la empresa ha elegido la fórmula de franquicia.

Valentín Ramos ha tardado apenas cinco años en cubrir con sus tiendas las principales ciudades españolas. Con 135 locales abiertos en distintas localidades españolas, la gran mayoría a través de franquicias, la empresa ha decidido lanzarse de lleno al exterior, una aventura que inició hace un par de años con varias aperturas en Portugal y Francia, pero que ahora se ha convertido en casi la única vía de crecimiento. "En España nos queda ya poco margen de expansión", reconoce el gerente de la sociedad, Daniel Ramos.

La empresa ha diseñado durante la segunda mitad de este año su plan de aperturas fuera de España, que acometerá por medio de masterfranquicias, socios locales que se encargan de buscar franquiciados en sus países, "aunque el proceso lo controlamos nosotros", matiza el directivo.

De esta forma, Valentín Ramos ya ha echado el anzuelo en varios países, en los que ha proyectado para el 2002 medio centenar de nuevas tiendas. Por ejemplo, en México ha contratado con su socio local 25 franquiciados para el año que viene. En Grecia, 12 tiendas para el próximo año y medio. Y en otros países como Francia (donde ya dispone de dos tiendas franquiciadas directamente desde España) y Holanda, espera cerrar entre este mes y el próximo otra cifra similar de nuevos establecimientos de su marca. Daniel Ramos reconoce que la fórmula de masterfranquicia implica un menor margen de venta (por la existencia de un intermediario), "pero se compensa porque en el exterior podemos vender al público a un mayor precio", afirma.

Y un buen ejemplo son los Emiratos Árabes, donde Valentín Ramos ya ha iniciado contactos, con la esperanza de que la implantación de firmas de moda españolas como Zara o Mango le abra las puertas a sus relojes. "Allí lo español está de moda. Y nadie se compra un reloj de entre 3.000 y 7.000 pesetas, intervalo en el que están la mayoría de nuestros modelos. En países como Kuwait o Qatar los podemos vender a un precio varias veces superior", explica Ramos.

La compañía importa los relojes, bien enteros o por piezas, de Hong Kong, donde una fábrica trabaja en exclusiva para la empresa onubense, que realiza todos los diseños -cuenta con más de 3.000 modelos diferentes- y ensambla algunos de ellos en sus instalaciones.

 

Crecimiento rápido tras 25 años en el mercado

Valentín Ramos está en el sector de la relojería desde hace 30 años, pero no inició su crecimiento hasta mediada la pasada década. Entonces, decidió expandir su negocio mediante franquicias. Tras montar tres tiendas piloto en Madrid, Sevilla y Pamplona, comenzó un fulgurante crecimiento que le ha llevado a instalar 135 tiendas en España en apenas cinco años.

Su fórmula, vender relojes de calidad media para un público joven, con precios bajos y gran variedad de diseños, a través de tiendas pequeñas ubicadas en zonas comerciales de moda, donde sus relojes se ofrecen como complemento a la ropa que venden las marcas más populares y juveniles, que sirven de polo de atracción para los clientes.

Valentín Ramos se ha situado, según los datos de la consultora Tormo, entre las 25 primeras enseñas que operan en España por número de franquicias y facturación. La compañía onubense, que espera ingresar 3.100 millones de pesetas (18,6 millones de euros) este año, un 35% más que el anterior, prepara ahora iniciar la venta a través de Internet, un proyecto que se inició el año pasado, pero que el plan de expansión exterior ha retrasado. La empresa montará en la Red un autoservicio del reloj, en el que los clientes -principalmente, jóvenes- podrán diseñarse un reloj a medida, mezclando los elementos que les permiten sus más de 3.000 referencias, una variedad que, según el gerente, supera a la de la popular firma de relojes informales Swatch.