Los líderes alimentarios trasladan a Marruecos sus nuevas inversiones

La entrada en vigor del acuerdo de asociación entre la UE y Marruecos ha convertido al vecino magrebí en destino prioritario para la expansión de las empresas agroalimentarias españolas. El grupo arrocero Herba acaba de inaugurar una fábrica en Larache, mientras Panrico y Leche Pascual preparan su entrada en el país.

Al margen de los conflictos puntuales y las crisis diplomáticas, las empresas españolas siguen apostando por Marruecos como destino preferente para sus inversiones en el exterior. Y una vez superado el parón de operaciones derivado de la ruptura en la negociación pesquera, la demanda de financiación de operaciones con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) y al programa de conversión de deuda ha registrado un fuerte impulso, al que no han sido ajenas las operaciones en el sector agroalimentario.

Entre ellas, la arrocera Herba, integrada en el Grupo Ebro-Puleva y productora de las marcas Brillante y La Cigala, ha inaugurado recientemente una fábrica en Larache, con una inversión que la consultora Mercados Emergentes estima en 710 millones de pesetas (4,21 millones de euros).

El proyecto ha sido financiado a través del citado programa de conversión de la deuda marroquí en inversiones españolas, al que tanto responsables de la empresa como de la Administración confirman que la empresa arrocera ha acudido en dos ocasiones; una a finales de 1999, por importe de 110 millones de pesetas, y otra el pasado mes de junio, por 574 millones de pesetas.

El acuerdo de asociación

Pero no es este el único proyecto en marcha. Al igual que ocurre en el sector textil, donde numerosas firmas españolas están trasladando sus centros productivos al país magrebí, la desaparición progresiva de aranceles prevista en el acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Marruecos, que entró en vigor en marzo de 2000, está animando a las empresas líderes de la industria alimentaria a dirigir hacia Marruecos sus nuevas inversiones.

En concreto, y según recoge el informe mensual Magreb Negocios, de la ya citada Mercados Emergentes, también la panificadora Panrico está preparando la instalación de una unidad de producción en Marruecos, junto a inversores locales, con una inversión aproximada de 500 millones de pesetas (3 millones de euros).

Igualmente el grupo Leche Pascual, que ya está en el país a través de la granja de huevos Ovomaroc, ha encargado un estudio de viabilidad para la instalación de una planta de producción de leche con una inversión aproximada de 3.000 millones de pesetas (18,03 millones de euros).

La necesidad de combatir el contrabando que entra a los mercados marroquíes desde Ceuta y Melilla es otra de las razones que justifican este esfuerzo inversor y que, como destaca también el informe de Mercados Emergentes, afecta incluso al sector de la distribución, en el que Superdiplo creó en marzo de 2000 una sociedad con el Banco Marroquí de Comercio Exterior (BMCE) para abrir "una veintena de supermercados ", de los que se han inaugurado dos.

 

Contencioso en el comercio de aves

Al margen del interés de las empresas, el Gobierno de Rabat continúa con su política de gestos inamistosos hacia España, y el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, sigue a la espera de que las autoridades marroquíes expliquen los motivos por los que han decidido suspender las importaciones avícolas españolas desde el 1 de diciembre.

Según el director general de Ganadería, Carlos Escribano, Marruecos envió una notificación el pasado 28 de noviembre exponiendo que prohibía las importaciones españolas por "cuestiones sanitarias". Sin embargo, apuntó que nuestros servicios no han encontrado ninguna irregularidad sanitaria en los envíos a Marruecos, por lo que "si no remiten las aclaraciones pertinentes, viajaré a este país para resolver la situación".

Marruecos es un cliente importante para la avicultura, ya que desde España se exporta a este país un millón de pollitos de un día para cría y un millón de huevos para incubar de gallinas de puesta y de pollos de carne al mes.

Mientras, desde la Asociación Nacional de Productores de Pollo (ANPP), se considera que el cese de las importaciones de Marruecos puede estar motivado porque su mercado interior está saturado, mientras temen una caída de precios porque actualmente hay mucho pollo en campo, al que se pueden sumar 500.000 más semanales si las empresas incubadoras no pueden colocarlo en el exterior.