Sara Navarro y Nuria Chinchilla, directivas del año

La empresaria Sara Navarro y la ejecutiva y profesora del departamento de Comportamiento Humano en la Organización del IESE, Nuria Chinchilla, recibieron ayer el premio a las mejores ejecutivas de 2001, que cada año concede la Federación de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (Fedepe).

El objetivo de estos premios, según reconoció la presidenta de Fedepe, Pilar Gómez Acebo, es reconocer el ejercicio de la dirección desde la identidad de mujer profesional para que sirva como impulso a otras mujeres en el acceso a los niveles de máxima responsabilidad.

Asimismo, pretende "romper la invisibilidad de las mujeres en puestos de decisión y dar a conocer sus trayectorias a la sociedad", a la vez que se crean redes de apoyo entre las directivas para romper el aislamiento en el que muchas veces desarrollan sus carreras profesionales.

El premio a la mujer joven directiva recayó en la directora de la Fundación Integralia, Cristina González; la mención de honor fue para Esther García, directora de producción de El Deseo, la productora de Pedro Almodóvar, y para la socia-directora de The Washington Quality Group, Marta Williams.

En agradecimiento a la labor que efectúan los medios de comunicación, han sido premiadas la dibujante de El País Semanal, Maitena, y la escritora Ana Tortajada, autora del libro El grito silenciado. El premio a la excelencia se lo llevó la directora de marketing y comunicación de SchlumbergerSema, Eva Levy Bensadon.

La profesora del IESE Nuria Chinchilla explica que en España "todavía no se ha comprendido del todo la importancia de ver a las mujeres en los puestos directivos, pero, desde que van llegando los vientos americanos de lo políticamente correcto, parece que algunos hombres sí van descubriendo el potencial femenino para la dirección".

Y añade que, aunque sólo sea por imagen, en "España las directivas estamos de moda". Aunque "otra cosa es la aceptación real en estructuras de poder". Como dato, Chinchilla señaló que el número de mujeres en los puestos de alta dirección de las empresas que cotizan en el Ibex no llega al 4%.

En opinión de la diseñadora de zapatos Sara Navarro, que el año pasado creó un estudio de creatividad y proyectos especiales en el sector de la moda, el marketing y la promoción, Sara World, señaló que en las empresas se tiende a subestimar las capacidades directivas de las mujeres, sobre todo en los puestos de los que depende la economía de la empresa. En comparación con Europa y Estados Unidos, España tiene niveles inferiores en cuanto a aceptación de las mujeres en puestos directivos.

"También se ha incorporado más tarde a la vida laboral con formación universitaria, pero en otros tipos de trabajo, más artesanos, incluso en el campo, la mujer española ha trabajado desde siempre, quizá en unos sectores más que en otros. Yo siempre he tenido el apoyo de mis compañeros", explica Navarro.