Zapatero advierte que investigará hasta el final el "caso Gescartera"
La ejecutiva del PSOE acordó ayer continuar la investigación del caso Gescartera con todos los medios políticos y parlamentarios que están a su alcance, con el fin de impedir que el Gobierno de un carpetazo al escándalo. El líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió que su partido llegará "hasta el fondo" y "cueste lo que cueste".
La estrategia decidida ayer por la dirección del PSOE consiste en mantener vivo el caso Gescartera, bien a través de las posibilidades que le ofrece el Parlamento, bien a través de los documentos que todavía faltan por llegar al Juzgado número 3 de la Audiencia Nacional, que instruye el sumario. En todo caso, Zapatero advirtió ayer después de reunirse con la ejecutiva de su partido que el PSOE "llegará al fondo" del escándalo, "cueste lo que cueste" y sin límite temporal alguno.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tendrá que enfrentarse hoy en el Congreso a una batería de preguntas relacionadas con este escándalo y, en particular, con la actuación en el mismo de la Agencia Tributaria. En esta ocasión y por distintos motivos, José María Aznar y Rodrigo Rato se han librado de la ofensiva del PSOE sobre Gescartera ya que estarán ausentes de la sesión de control al Gobierno.
Zapatero aseguró ayer que aún no se conoce todo el alcance del escándalo, en parte porque el Gobierno impidió que la comisión de investigación siguiera funcionando para recibir la documentación solicitada por los diputados a diferentes instancias de la Administración y, muy en particular, a la Agencia Tributaria. En total, son más de 30 los documentos que en su día fueron solicitados por los diferentes grupos parlamentarios y que no fueron remitidos por el Gobierno a la comisión, amparándose la mayor parte de las veces en la confidencialidad que afecta a expedientes tributarios.
La comisión se cerró la semana pasada sin que compareciera en la misma cerca de un centenar de altos y ex altos cargos de la CNMV, Hacienda y otros organismos públicos cuyo testimonio era considerado relevante por la oposición.
"Lo primero que ha caído", dijo ayer Zapatero, "es la palabra de Aznar; lo segundo, sus principios, y lo tercero, el Parlamento, al que se le ha negado información relevante para tapar las responsabilidades políticas del Gobierno". Pese a ello, el líder socialista afirmó ayer que el escándalo de Gescartera ha dejado al vicepresidente segundo, Rodrigo Rato, fuera de la carrera sucesoria de José María Aznar. "Parece que Aznar se ha autodescartado como candidato y a Rato lo gescartamos", dijo Zapatero en un juego de palabras.
Defensa del ecónomo
Por otra parte, el arzobispo de Valladolid, monseñor José Delicado Baeza, defendió ayer al ecónomo de esta archidiócesis, Enrique Peralta, a quien el ex director general de supervisión de la CNMV David Vives acusó de actuar en connivencia con Antonio Camacho, propietario de Gescartera hoy en prisión.
Peralta invirtió más de 1.000 millones de pesetas en al agencia de valores intervenida, pero consiguió recuperar a tiempo este dinero, ventaja que no tuvieron otras instancias religiosas que confiaron a Gescartera un volumen de depósitos superior a 1.500 millones de pesetas.
En la actualidad, la Agencia Tributaria ha iniciado una inspección fiscal en el Arzobispado de Valladolid, cuyos responsables han enviado a la Audiencia Nacional la contabilidad de los años 1996 a 1999.
Poco después de comenzar la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal en Madrid, Delicado Baeza aseguró que el ecónomo Enrique Peralta ha cumplido en el ejercicio de su función normas canónicas y civiles en el caso Gescartera. Parte del dinero allí invertido proviene de la venta de varias fincas recibidas en herencia por el Arzobispado de Valladolid.